
Pocas veces en mi vida seguí una novela. Las encuentro pesadas y lentas, poco creíbles, con diálogos que me hacen pestañar en cámara lenta y bostezar, bastante sobreactuadas y con poca originalidad en sus argumentos. Las mujeres se despiertan con el maquillaje impecable del día anterior, hasta con un resabio de brillo en sus labios. Ellos son lindos y lagrimean mucho también: nunca falta el bueno y el malo de la película. La gente rica y poderosa, y la persona pobre.
Sin embargo, una que sí me atrapó en su momento fue Betty la Fea que, si bien encuadra perfectamente dentro del género, tenía un buen aditamento como el humor en muchos de sus personajes. No era la novela típica ya que oscilaba entre el culebrón y la comedia.
Sin embargo, una que sí me atrapó en su momento fue Betty la Fea que, si bien encuadra perfectamente dentro del género, tenía un buen aditamento como el humor en muchos de sus personajes. No era la novela típica ya que oscilaba entre el culebrón y la comedia.
Interesante la trama y los diálogos que se mantenían. Su principal protagonista era Betty, una mujer realmente fea: ropa vieja y descuidada, torpe, insegura y con muy baja autoestima. Ella es rechazada a primera vista y discriminada por su aspecto. Pero esta heroína tenía mucho a favor: su cabeza y corazón, que hacía que reluciera en el mundo empresarial donde ella ingresó a trabajar, que se reflejará luego con creces con el paso del tiempo.
No faltaban las chusmas, aquellas compañeras de trabajo que no dejaban detalle librado al azar y con actitudes bastante hirientes contra la tímida Betty.
Sintetizando, ella se queda con el hombre de sus sueños (dueño de la empresa donde trabaja) y es reconocida por su labor empresarial a través de resultados tangibles y exitosos, luego de una transformación de su imagen y actitud.
Sintetizando, ella se queda con el hombre de sus sueños (dueño de la empresa donde trabaja) y es reconocida por su labor empresarial a través de resultados tangibles y exitosos, luego de una transformación de su imagen y actitud.
Las malas y malos, pierden. Convertida luego en una bella mujer, termina felíz.
Colorín colorado, este breve paseo novelístico se ha terminado.
Pero en realidad se acabó hasta cierto punto, porque siempre me dejó pensando en las muchas Bettys anónimas que conocemos o nos hemos cruzado en la vida, y siguen adelante. Parecen invisibles ante todos. No las toman en cuenta ni valoran sus éxitos. Son rechazadas por parte de la sociedad. Les cuesta mucho enfrentar el mundo porque es un mundo agresivo y ni hablar del empresarial. Pero están ahí…calladitas, desenvolviéndose cada una en sus tareas y hasta bajando la cabeza diciendo “sí señor”, “no señor”, “como usted guste, señor”.
Colorín colorado, este breve paseo novelístico se ha terminado.
Pero en realidad se acabó hasta cierto punto, porque siempre me dejó pensando en las muchas Bettys anónimas que conocemos o nos hemos cruzado en la vida, y siguen adelante. Parecen invisibles ante todos. No las toman en cuenta ni valoran sus éxitos. Son rechazadas por parte de la sociedad. Les cuesta mucho enfrentar el mundo porque es un mundo agresivo y ni hablar del empresarial. Pero están ahí…calladitas, desenvolviéndose cada una en sus tareas y hasta bajando la cabeza diciendo “sí señor”, “no señor”, “como usted guste, señor”.
Los demás se aprovechan y hasta son objeto de burlas y comentarios maliciosos como los han venido padeciendo desde temprana edad.
En general este tipo de mujeres han tenido una infancia demasiado sobreprotectora por parte de sus padres.
Si están en pareja, suelen ser muy celosas propio de su inseguridad. Andarán “vigilando” a su hombre y averiguando todos los detalles del por qué cambió su calzoncillo para ir a la fiesta de, o lo codeará si mira a otra mujer así sea por televisión.
Pareciera que no reaccionan ante nada, que todo les viene bien y se muestran como un punto fácil de agresión y aguantan…y siguen aguantando. Suelen ser muy temerosas de todo: del qué dirán, de las salidas en sociedad, de la pareja y de su trabajo.
Si estas anónimas Bettys se llegaran a despertar algún día, como despliega una mariposa sus alas por primera vez, agárrense fuerte o corran…ésa es mi sugerencia, porque detrás de esa apariencia se puede esconder un verdadero torbellino de mujer que de un día a otro puede volar y pisar tan fuerte, que hará que los demás parezcan diminutos.
En general este tipo de mujeres han tenido una infancia demasiado sobreprotectora por parte de sus padres.
Si están en pareja, suelen ser muy celosas propio de su inseguridad. Andarán “vigilando” a su hombre y averiguando todos los detalles del por qué cambió su calzoncillo para ir a la fiesta de, o lo codeará si mira a otra mujer así sea por televisión.
Pareciera que no reaccionan ante nada, que todo les viene bien y se muestran como un punto fácil de agresión y aguantan…y siguen aguantando. Suelen ser muy temerosas de todo: del qué dirán, de las salidas en sociedad, de la pareja y de su trabajo.
Si estas anónimas Bettys se llegaran a despertar algún día, como despliega una mariposa sus alas por primera vez, agárrense fuerte o corran…ésa es mi sugerencia, porque detrás de esa apariencia se puede esconder un verdadero torbellino de mujer que de un día a otro puede volar y pisar tan fuerte, que hará que los demás parezcan diminutos.
Hola Marce,
ResponderEliminarAha, todos hablan y comentan de la Betty la fea. Leí algo, como que es una novela nada convencional. Estoy al tanto de la trama. Y ya lo imagino cuando estas Betties despierten ...
No es bueno prejuzgar.
Y me tienes que comentar lo de Iquitos que me quedé de piedra... mira lo que son las cosas... jajaja. Mis aventuras amazónicas mortales, eso que no conté todo, solo un pedazo pequeño.
¡¡Un beso muy grande!!
AHh! sí que la recuerdo! Mi primera impresión no fue buena y terminé enganchada ...por mi esposo!! y luego se sumó mi hija!
ResponderEliminarOjalá las Betties despierten y que lo hagan bien.
Dicen que Cleopatra era baja, gordita y de nariz aguileña...y no precisamente Liz Taylor en el apogeo de su belleza.
Pero con carisma y seguridad...hasta el imperio romano cayó!
Besos
Patricia
Lamentablemente estas Bettys son víctimas de una sociedad en donde la belleza es la primer carta de presentación (sino la única). Y detrás de sus apariencias pueden esconderse brillantes mujeres que nos dejarían boquiabiertos a más de uno...
ResponderEliminarAnímense, Bettys. Sean ustedes. No es un camino sencillo, pero al final, en las novelas como en la vida real, terminan ganando los buenos.
Besotes a todas, divinas...
Ram,
ResponderEliminarFue interesante esta novela por contar con varios ingredientes como comenté y el personaje de Betty era muy bueno.
Te haré llegar un e-mail.
Un beso!
***
Patricia,
Sí! eso dicen de Cleopatra. Ahora que mencionás a Elizabeth Taylor, qué linda era! Vi esa película muchas veces.
Un beso
Georgie,
ResponderEliminarEs verdad todo lo que decís. Gracias.
Suena algo trivial este tema, pero encierra un mensaje interesante. Son muchas las mujeres que viven sometidas, con vergüenza, con muchas inseguridad encima y toda la carga que ello implica.
Hay que atreverse al cambio sin miedos ni vacilaciones. Cuesta...claro que cuesta! pero los resultados pueden ser tan beneficiosos como aquel gusano, ya transformado en mariposa, que sale de su crisálida y vuela.
Un beso
Marce, yo tenía una compañera en la secundaria que era Betty, igual.
ResponderEliminarpero además era introvertida, tímida, muda. Despues de muchos años, otro de los compañeros se la encontró por ahí y la invitó a las reuniones que hacemos cada tanto. Ella le dijo que no, así, rotundamente. Obvio que mi compañero le preguntó por el motivo, y ella le contestó que quería borrar esa etapa de su vida porque había sido muy infeliz y sobre todo en esos años de la secundaria...
Claro que ella estaba totalmente transformada y no era ni la sombra de Betty...a esta le pegó mal!!!
Besos Marce...yo durante un tiempo también fui medio Betty, cuando tenía algo de bigotes, jijiji, a los 12 años...
¡Qué historia contaste!
ResponderEliminarDurante la secundaria, creo, todavía es más notoria la discriminación. Fijate que esta mujer de tu relato no quiso siquiera ir a la reunión. Debe estar aún dolida por ser dejada de lado.
Suelen ser casos que dejan una huella muy profunda en el alma...que cuesta olvidar.
PD.: En mi curso también había una Betty. Recuerdo que no era demasiada agraciada y tenía bastante mal carácter. Pero el problema de ella radicaba en su aliento (no te rías) pero de verdad, era un gran problema para ella. Nadie quería acercarse ni tener diálogo. Esto ya trascendía toda limpieza dental, venía mucho más profundo. Todo un tema. Todo un dolor para ella. Espero que se haya solucionado su problema...
Un beso!
Yo creo que todas tenemos una Betty en nuestro ser.
ResponderEliminarNo te ha pasado que hay dias que te sentis feita y otros dias hermosa y linda?
a quien no nos ha pasado esto verdad?
Te dejo con un pensamiento.
NO HAY MUJER FEA, SOLO HAY MUJERES PASANDO POR UN MAL MOMENTO, jajajaj
Principalmente nosotras que ya vamos pasando mas de las cuatro decadas.
Me encanto tu post y voy a poner tu blog en mis favoritos asi mis tacitas te vienen a visitar.
Te dejo una tacita de te calientita para este fin de semana, con muchos terroncitos de amor y amistad.
Abrazos desde mi humilde rincon
Veronica
teacupclub@gmail.com
Marce, lo del mal aliento tiene cura, se llama alitosis y es una bacteria que produce ese olor nauseabundo...mi marido había conocido una chica preciosa con ese problema, dice que era imposible cualquier acercamiento...
ResponderEliminarque terrible, te imaginás?
quien te va a besar?, además si no hay besos, tampoco hay sexo, ni nada que se le parezca...ufff, eso si que es terrible!
Besos perfumados!!!
Verónica,
ResponderEliminarMuchas gracias por tu visita ante todo. Es verdad: hay días que nos sentimos feas y otros, lindas. Pero es así, somos mujeres, no nos sentimos igual cada nuevo día.
Me gustó lo de NO HAY MUJER FEA, SOLO HAY MUJERES PASANDO POR UN MAL MOMENTO. Es para tenerlo siempre presente!
Gracias por tu invitación a tomar el té.
Hay té verde? ahora estoy saboreando uno de esos.
También te incluiré y seguimos leyéndonos.
Un beso
***
Clau,
Sí, por supuesto! pero no sé si el caso de ella era exactamente ése. Porque los streptococos mutans (los generadores de la placa bacteriana)y provocadores de la alitosis como bien decís, se eliminan a través del buen cepillado aplicando mejor todavía, la técnica de Bass (woww) -Hice algunos añitos de odontología, carrera que abandoné finalmente-.
Pero volviendo a ella...tengo mis dudas.
Mirá de lo que terminamos hablando! jaja de los S. Mutans y la higiene bucal!
Lo cierto es que casos así, son desagradables. Ni hablar del beso o de un simple diálogo como comentás.
Te mando un beso!
La belleza no es sólo físca, pero reconozcamos que muchas de ustedes, mujeres, se dejan estar con el paso del tiempo. Se puede suplir la falta de belleza con otras cosas aún mucho mas importantes.
ResponderEliminarMarcela.....te tenia abandonada, linda.
Acá estoy otra vez para seguirte.
A.
Es verdad lo que dice alejandro, sobre que muchas mujeres se dejan estar. Sobre todo despues de casarse. Ese es un error terrible, yo por ejemplo hago un ejercicio diario: Me obligo a estar siempre prolija aunque no salga de casa, simplemente me pongo un jean, remera, zapatos siempre, jamas chinelas ni zapatillas, solo los días que voy al gimnasio. Siempre el pelo lavado y peinado, que luzca con brillo, porque el pelo en una mujer es más que importante, y en muchas culturas se relacionan con la sensualidad y sexualidad...aunque esté destruida, lo hago igual...si lo ves como un ejercicio diario, te acostumbrás y es automático...las mujeres que se dejan estar son generalmente las que trabajan en la casa, ya sea en forma independiente o como ama de casa...hay que combatir el desgano y hacerlo para nosotras mismas...ser bellas para disfrutarnos frente al espejo, más allá de como te puedan ver los demás..
ResponderEliminarBesos, y basta de Bettys, please!!!
Alejandro,
ResponderEliminarEs verdad, no te veía hace tiempo.
Tenés mucha razón, lo fundamental y esencial está dentro.
Respecto a lo que decís, sí, es verdad de que muchas mujeres se abandonan o porque están algo deprimidas o no están en sus mejores momentos, como dijeron más arriba. La rutina y el cansancio, hacen cosas así también.
A no decaer!
Mirá que te espero siempre acá.
Te mando un beso.
Clau!
ResponderEliminarÍdola total! ésa es mi lectora!
hay que producirse un poco: algo de maquillaje, estar bien y cómoda, y seguir seduciendo al hombre que está al lado porque de lo contrario...
Ufff
Besos genia!