Palabras marcadas a fuego


Tengo en una caja simple de madera, tesoros escritos de personas queridas.
Por el paso del tiempo, esas hojas han ido cambiando de color…y hasta muchas han perdido la tinta que alguna vez fue fresca y con trazos bien definidos.

Recuerdo que cuando me llegaba alguna carta, explotaba de emoción y ansias por leerla para descubrir de a poco, todo el cariño y afecto de la persona que firmaba.
No recuerdo haber recibido demasiadas cartas en mi vida; salvo la de familiares muy allegados cuando estaban de vacaciones y son esas, las que cobijo con tanto afecto y que cada tanto, y con mucho cuidado, abro y vuelvo a leer.

Tampoco envié muchas, aunque sí recuerdo una en especial hace años, aún ya existiendo el correo electrónico. Pero me pareció que escribir de puño y letra los sentimientos de ese momento, era mucho más fuerte que un simple y frío tecleo.

Recuerdo que tuve que volver a escribirla más de una vez porque no salía como yo quería. Y que además, me tomó más de un día redactarla.

La comenzaba, esperaba…pensaba. Daba vueltas. Escribía. Armaba un bollo con la hoja. Volvía a escribir y a repensar cada palabra tratando de adivinar sus pensamientos al leerla.

Esa carta fue como un "ultimatum": una última oportunidad a una relación, convirtiéndose en un preámbulo a una despedida previsible.

Alguna similitud tiene con la carta que a continuación reproduzco, enviada por Nelson Algren a Simone de Beauvoir. La similitud está en el título: “Quiero una vida diferente”.


“Quiero una vida diferente”


1º de noviembre de 1952.


Uno todavía puede tener los mismos sentimientos hacia alguien y no permitirles que gobiernen o transformen su vida. Amar a una mujer que no te pertenece, antepone otras cosas y otras personas, sin que ni siquiera haya una posibilidad de que tú ocupes el primer lugar, es algo que resulta simplemente inaceptable. No me arrepiento de ninguno de los instantes que pasamos juntos. Pero quiero un tipo diferente de vida. La decepción que sentí hace tres años cuando empecé a darme cuenta de que tu vida pertenecía a Paris y a Sastre… la ha embotado el tiempo. Lo que reintentado hacer desde entonces, es apartar mi vida de tí. Mi vida significa mucho para mí, no quiero que pertenezca a alguien tan alejada, alguien a quien sólo veo pocas semanas al año.

Nelson




Cartas...¡cuánto encierran!. Cuánto dicen lo que no podemos decir frente a frente. Alegrías, tristezas...momentos desmesuradamente pasionales, vehiculos para armar o deshacer historias, y volcar también, todo el amor que se siente y que no se puede transmitir verbalmente. Palabras escritas...palabras marcadas a fuego.




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18 comentan:

  1. Hola Marcela!!!.
    A veces cuando no podemos expresar con palabras lo que sentimos, es bueno decirlo en una carta, a veces es cuando mas expresamos los sentimientos.
    Yo tampoco he escrito muchas cartas en mi vida, pero si he recibido algunas que al igual que tu, son mi pedacito de corazón y las atesoro enormemente.


    saludos y he mudado de blog!
    www.gabyenmerida.blogspot.com

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  2. Marcela,
    Personalmente, no tengo nada contra esta vía de expresión, el mail, en tanto y en cuanto alcanzan a transmitir el pensamiento y reflejan cierto sentimiento. Aunque las cartas manuscritas...son otra cosa. De por sí, poseen un halo mágico que las eleva de categoría. Transmiten sentimientos, porque están impregnadas de ellos. Una lágrima, la firmeza en el trazo, todo queda asentado en ellas.
    Me pasa igual con un libro. Cuando lo leo, cobra vida...
    Ahora recuerdo lo que una de mis hijas me dijo con respecto al internet, los blogs y todo lo que los rodea... Son maravillosos, uno se expresa... Pero la conversación tet a tet es superior. Lejos. El contacto presente en una mirada, en un abrazo, es, notablemente, superior.
    Las cartas manuscritas, si bien hoy están prácticamente en desuso, te llenan más. Al que las lee, y a quien las escribe.

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  3. Que bueno lo que dice esa carta: "no quiero darle mi vida a alguien que este demasiado lejos", que bueno poder entender eso, un buen consejo, muy bueno. Besos!!!!!!!!

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  4. Yo también tengo una caja llena de cartas, de personas queridas y de otras muy alejadas, también queridas, muchas con el característico sobre argentino de correo aéreo blanco con marcas azules en los bordes.
    Hace mucho que no abro esa caja, puede que más de 5 años, con tu post me has recordado que existe y no sé si abrirla o no, no sé si estoy preparado para sacar tantos recuerdos a la vez.

    El correo electrónico acabó con el correo ordinario, salvo tarjetas de felicitación ya no escribo cartas a mano y eso que en mi adolescencia me escribía con gente de medio planeta, era como San Pablo a la semana escribía un montón de cartas.

    Los tiempos cambian
    Besoss

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  5. Desearía tener el valor de escribir una carta así, porque también quiero una vida diferente, pero aún no puedo hacerlo... soy cobarde y dependiente. Besos.

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  6. Hola Marce: A pesar de los ágiles correos electrónicos, o de los simples mensajes de texto que nos ayudan tanto en la vida cotidiana, nada podrá reemplazar las cartas de puño y letra, aunque hoy parezcan verdaderas antigüedades cobijadas dentro de algún cajón. Un besote.

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  7. Me ha encantado, no se si te comenté que tengo un amigo que está sufriendo por amor. Ama a esa mujer con fuerza y sin embargo no recibe nada. Hoy me ha preocupado aún más le he visto desanimado, triste, abatido. Sólo he podido decirle una cosa que piense primero en él, que se quiera, que no se castige, y que no siga tirando de una cuerda que no puede llegar al final.
    Mañana le remitiré a tu blog para que lea esta preciosa carta.
    Gracias, y bsssssss

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  8. Gaby,
    ¡Qué alegría leerte otra vez! ya te visitaré pronto, ni lo dudes.
    Se convierten en tesoros, verdad? están ahí quietas y listas para volver a leerlas y transportarnos a alguna situación o momento determinado.
    A guardarlas...a no tirarlas. Son parte de nuestra historia.
    Saluditos, niña! siempre bienvenida.

    Georgie,
    Tienen un "no sé qué" tan lindo y mágico, que nos despiertan y nos dan la mano al pasado...
    Gracias! beso

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  9. Serhumana,
    Buena frase ¡claro! ese amor entre ambos duró apenas unos pocos años, pero el suficiente para seguir enviándose cartas y más cartas (París-Chicago)...hasta que lo inevitable llegó. La distancia es muy fuerte...
    Beso!

    Mat,
    ¡Claro que reconozco esos sobres que mencionás! animate a abrirlas algún día...no viene mal recordar a personas y situaciones de vida. No?
    Beso

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  10. Isabel,
    ¡Qué carta contundente y clara! habría que ver si le decía lo mismo cara a cara, porque uno se anima más a través de la escritura que en persona.
    Beso, mujer.

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  11. Fabi,
    A mí me encantan! y tengo unas verdaderas reliquias en mi poder, sobre todo, de personas que ya no están más. En fin...así es la vida.
    Beso!

    Kamra hola!
    ¿Quién no ha sufrido por amor? ¿así que tu amigo está pasando por eso? tiempo...como todo. Ya pasará. Lo que pasa es que si fue muy intenso, más prolongado será el sufrimiento. Decile que venga, aunque sea, para leer. Y acá tengo notas de humor también para arrancarle una sonrisa!
    ;)
    Un beso, Kamra.

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  12. UNDERWORLD05:29

    Saludos Marcela...tus letras me inspiran estas..


    Vive en el numero -2- calle melancolía... ¡quizá esas letras plegadas y amarillentas que descansan en su cartera; desde hace ya demasiados años! Le vengan por recordar, aquellos días de palabras escritas en cafés de medianoche. Cuando el amor destilaba la frescura de un alma en blanco, sin manchar...como aquellas cuartillas llenas de letras de su amada; hoy desdibujada en su memoria... y que atesora en una caja de zapatos ajena al paso del tiempo y miradas de ojos que no sean los suyos ; sin añadidos de nuevos nombres, pues esa caja es de ella, la única; y merece ser y estar en soledad... ¡Caja¡ Donde en las noches de soledad, le regresan por aquellas playas de arena y piel salada...hoy duerme las ganas en esas letras dormidas y que en momentos de soledad corrosiva, contempla... huellas dejadas por sus lagrimas que difuminaron aquella tinta; mientras desangro aquellos sentimientos-en aquella carta de despedida- regada de sus fluidos salados. Esa noche nacieron aquellas palabras de puñal certero, llenas de la mayor de las rabias; por una traición nunca entendida. Después de aquellas letras, ella murió, nunca fue la misma. Murió la niña de su alma, asesinada en aquella noche de cristales rotos y niño seducido por la carne de otra mujer...y aunque el perdón llego y compartieron una vida intermitente; nunca fue ya lo mismo. Pero aquellas cartas del antes, son con mucho, el mayor de los tesoros por él conservados; le recuerdan que el amor puro existió en sus vidas -hoy maltratadas- por la cruel realidad de dos vidas rotas en compañías diferentes y tiempos de amantes.
    Y los años caen como hojas en otoño, y ese hombre, ya cansado y ajeno a la vida y sus verdades ¡Medita! En ese cáncer que le devora el alma. Cáncer por aquella traición que cambio el devenir de sus días y los de ella. Días que ya terminan en esa vejez que pronto ira acercándose a su puerta. Piensa que no es justa la vida, y que la muerte, llegará ,y ese amor morirá con él...mira esas cartas una vez más y en un intento de transgredir el espacio tiempo de su propia existencia, decide; transformarlas en bit digitales, para guardarlas en una nueva caja atemporal; ajena a las polillas de la muerte. Y pagando un contrato vitalicio eterno; cuyo nombre bien podría ser: www. Romeo y Julieta.com, las deposita en un servidor de internet a la vista de todo el mundo cuando el muera. Después, toma esa caja de zapatos, y se marcha para aquella playa donde nació todo... y haciendo una enorme hoguera; espera los primeros rayos del amanecer. Y en un caer de hojas otoñales, va quemando todos sus recuerdos...tras ello, se levanta, da media vuelta y se pierde en el horizonte; mientras las llamas se consumen y extinguen...como su viva, como su amor..... Pasaron los años y un buen día; alguien entra en Internet buscando información sobre Romeo y Julieta y encuentra esa caja de zapatos virtual... doble clik y aquella historia renace para ser vista y escuchada por alguien que quizá, entienda que el amor verdadero existe y es capaz de sobrevivir a sus protagonistas.....
    Pd Y como todo cuento: termina con un colorín colorado este cuento se acabo-o quizás no- si alguien lee estas letras y es joven...busque dentro de 30 o 40 años ,información sobre Romeo y Julieta años...risass .........................................quizá?...................

    Underworld

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  13. Anónimo18:05

    Marcela: majestuosas letras que con una valentía de titanes dejan plasmado todo un sentimiento en carne viva, por lo que fué, lo que no pudo ser y lo que nunca será.

    Amores profundos y quizás no correspondidos. Quizás correspondidos pero nunca acompasados en el momento correcto.
    Gracias por este sentir...

    Con afecto

    Rogelio

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  14. Underworld,
    Realmente tu cuento es impresionante. Lo leí más de una vez junto a mi taza de café, y ahora que absorbí la última gota, puedo escribirte serenamente.
    Es un relato lleno de nostalgia y ternura y te agradezco muchísimo que lo hayas escrito, acompañado por la voz de J. Luis Perales.
    ¡Gracias de nuevo! emocionante y mucho...

    PD.: trago saliva porque me provocaste un nudo en la garganta.

    Un beso grande para vos

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  15. Rogelio,
    Así es. Una carta de momentos distintos, de querer y no poder. De encuentros y una antesala al "no amor".

    Me alegro que te haya gustado!
    Un beso, Rogelio

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  16. ¡Buen día Marce! Me encanta este post!
    ¿Cuántas veces nos encontramos en situaciones en las que pensamos?: " ¿y si mejor le escribo una carta?"...
    Una de las mejores herramientas que tenemos para transmitir sentimientos. Ya sea de amor o ruptura, rotundas o de promesas, lo cierto es que como lo hacemos poco siempre generan un impacto, y si son claras, el impacto deseado.
    Son marcadas a fuego, como decís, y trascendentes. Tanto que algunas quedan en casa, otras marcan una nueva etapa como en tu caso, y otras se convierten en reseñas culturales como las que nos diste a leer.
    Las palabras escritas, el viento no se las lleva tan fácilmente.
    Un montón de besos y que disfrutes el día de hoy que pinta lindísimo con este sol divino!
    Patricia

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  17. Nada puede sustituir a una carta manuscrita. En ella no sólo se vuelcan los sentimientos sino, de una froma literal, el cuerpo de la persona que escribe sobre el papel en blanco. Además, la caligrafia nos representa, es como una foto del alma, nos delata, es el símbolo de nosotros mismos.

    Es la emoción, al ver la letra del sobre, la que nos hace temblar cuando la abrimos, la que nos provoca el irrefrenable gesto de pasar los dedos sobre ella queriendo aprehender las palabras.


    Una carta manuscrita es un gran regalo, desgraciadamente se está perdiendo la costumbre, si no se ha perdido ya del todo.

    Besos,

    Anabel, la Cuentista

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  18. El tiempo pasa, las cosas evolucionan para bien o para mal pero el sentimiento, emoción; es otra cosa.
    Escribir una carta, desde la elección del papel, el sobre, la tinta, la caligrafía y todo lo demás consiste en un ritual íntimo que ya pocos conocen y ejercen.
    También tengo en una cajita de cartón cosas enviadas por amigos, aún tengo amigos que por el placer de escribir nos enviamos una que otra carta de vez en vez, pequeños tesoros.
    Y un email, jamás, pienso yo, se podrá comparar con la enorme emoción que da el abrir una carta.
    Palabras marcadas a fuego.
    Un beso querida Marce.

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