
Ayer fui al centro comercial más cercano, a caminar y ver vidrieras para comenzar con los regalos para estas Fiestas, porque dije que este año empezaría más temprano, en noviembre, y no con toda la locura de las calles a último momento. ¡Cómo va pasando el tiempo!.
Me parece increíble que ya estemos terminando el año y que vuelva al mismo lugar como hice unos meses atrás, y tener el mismo déjà vu: precios carísimos, la duda existencial del “¿qué les compro?”, y mi poca paciencia para todo esto, porque a diferencia de muchas mujeres, no me gusta demasiado ir de shopping. En eso soy bastante parecida a la mente masculina: andar recorriendo, comparando, buscando…me pone de mal humor. Si veo algo que me gusta y puedo comprarlo, adelante. Eso sí: tiene que presentarse en mi camino, porque no me voy a desviar especialmente ni buscar el mejor precio recorriendo cuadras y cuadras. Perdón, pero no es lo mío.
Las navidades son muy tranquilas….aunque tranquilas, es un decir.
Realmente no soporto los petardos ni ruidos estruendosos que los chicos (no sólo mis sobrinos) sino todos, hacen el 24 (y luego le tocará un post al 31).
Realmente no soporto los petardos ni ruidos estruendosos que los chicos (no sólo mis sobrinos) sino todos, hacen el 24 (y luego le tocará un post al 31).
¿Ustedes me imaginan brindando con la cabeza torcida sobre el hombro derecho tratando de taparme el oído y con la mano izquierda levantando la copa? ¿No? Bueno, deben hacer un esfuerzo porque es así. Luego, pasado esos segundos interminables viene lo peor: todos los nenitos y no tan nenitos y sus padres, salen al mismo tiempo a la calle a encantarse y divertirse con los fuegos artificiales y a seguir tirando esas cosas. ¿Qué estoy haciendo yo en ese momento? Estoy sentada en el sillón tapándome los oídos. Claro, a todos les encanta menos a mí.
Será también por todo el calor que se vive en estas latitudes, porque acá esos días son especialmente calurosos y no hay aire acondicionado que aguante. Una se pone lo mejor posible para luego terminar la velada transpirada, hinchada de tanto comer, y con calorías extras de nueces, pan dulce y esas cositas sin nombre que están en platitos lindos. Pero así somos los argentinos –mi familia incluída-.
Estoy muy quejosa, lo sé. Pero por otra parte la Navidad la disfruto viendo a mi familia disfrutar y sus sonrisas borran todo lo malo, aunque no del todo cuando veo una silla vacía, y trago saliva tratando de respirar hondo para que las lágrimas no salten. Me es imposible tratar de que no sea así, pero es la Navidad que me toca vivir y sentir.
Y para terminar este post quejosodenavidadcalurosayenfamilia, pregunto:
¿Ya empezaste a comprar los regalos o vas a esperar que todos te pisen en diciembre?
Después, no te quejes y no me digas que no te lo dije…
Hasta el próximo post (menos quejoso seguramente).
jaja..Marce...cada vez que te leo...más identificada me siento. Por algo somos amigas. Pienso y siento igual que vos!
ResponderEliminarAdoro la Navidad y no entiendo por qué debe ser festejada con tanto petardo que además son pura contaminación sonora! Por qué no disfrutarla como lo que es en esencia? Una reunión especial y familiar?!..
En casa las suprimí ¡por decreto! Boro una vez casi se come uno encendido y yo casi me muero en plena festejo de la angustia que me provocó!
En cuanto a los regalos...¡esta año sí que lo hago! Tempranito, con calma y sin estrés! En el 2008...no me van a pisar!
Besos mi querida amiga! y pensá que todos tenemos lamentablemente alguna silla vacía que provoca tristeza y te recuerdo una frase del poema de María en su trabajo sobre Borges: "Gracias quiero dar...
por las nubes de melancolía que nieblan la vista, por el viento que las aleja y las ganas de reir"
Besos, besos
Patricia
Como que no sé cómo podéis hacer esas comilonas con calor, ¡me dicen de comer turrón o cordero en agosto y ya estaría muerto!
ResponderEliminarAquí también se tiran petardos, cada año menos porque están prohibidos, algo de lo que me alegro, yo tampoco aguanto los petardos, me cabrean bastante, además no le veo la gracia.
Vale, de pequeño he tirado petardos, pero como experimentos científicos, en una caca de perro, dentro de latas o en la puerta de un tendero que siempre amenazaba con sacar el cuchillo jamonero y degollarnos a mí y mis amigos ¡nos hacía una gracia! luego el hombre era un buenazo, pero menudos prontos tenía.
Yo también quiero tomamarme las Navidades tranquilo, no tengo ganas de mucha fiesta y además, no hay dinero.
Es posible que la crisis haga de esta Navidad unas fiestas tradicionales, se acabó el consumismo, para bien pero sobre todo para mal.
Besoss
Patri,
ResponderEliminar¡Pobre Boro! es que es realmente peligrosa la pirotecnia tanto para animales (que corren desesperados enloquecidos y que muchos se pierden), como para todos nosotros. Luego, tendremos que lamentar muchos accidentes por culpa de la irresponsabilidad.
Te puedo asegurar que los ruidos, ¡me alteran! y mucho.
¿Somos parecidas? ya lo creo! :)
Besote
A mi me gusta mucho la Navidad por que es de las pocas veces que nos reunimos toda la gran family que tengo, no por nada sino por falta de tiempo.
ResponderEliminarY sobre los regalos aun no he empezado, pero ya voy teniendo ideas de que regalar. Empezaré enseguida porque a mi si me gusta ir de compras.
Besos y buen finde wapa!!
¡Qué razón tenés Marce!
ResponderEliminarYo odio las fiestas, odio comprar los regalitos, odio preparar la comida para dividir los gastos después...
En fin, no me banco todo lo que rodea estas fechas.
Por momentos los últimos días del año me resultan torturantes. Parece que el mundo se terminara el 31 a las 12 de la noche.
Todos los años es igual.
Todavía ni pensé en los regalos. Ya me estoy preocupando. Voy a empezar con la lista para que no se me junte todo el trabajo el 24 a la mañana.
Un abrazo navideño.
Mat,
ResponderEliminarNiño terrible resultaste ser de chico! :)
Acá tendríamos que copiarlos y prohibirlos, causan muchos accidentes y encima como se venden también los "truchos" sin marcas autorizadas, ni te imaginas.
Creo que esta Navidad con la crisis internacional, viene pobre...
Hola Carmen,
Qué suerte que tenés ideas! yo no tanto, y me cuesta encontrar sobre todo, regalos para un adolescente y un preadolescente y que se queden conformes. Si fueran mujeres, sería todo más fácil!
Un beso para tí, guapa!
Beso
Ya llega Navidad epoca de envio de cartas deseando buenos augurios ,encuentro con amigos , de preparativos para armar el arbol ,el belen y decorar las casas ,de las compras de los tan esperados regalitos . Bueno en cuanto a los petardos no me gustan al igual que a mi gato Batuke y mi perrito Pancho . Como vos decis Marcela de las sonrisas ,la alegria de ese dia de estar en familia pero siempre esas sillas vacias que hay hacen que se nos haga un nudo en la garganta y brote una lagima de nuestros ojos pero eso es la vida querida, y ojala la celebremos con ese espíritu que nos deje paz y serenidad en el corazón , un besito Maby.
ResponderEliminarFabi,
ResponderEliminarYo diría que sí, que vayas comprando de a poco y sin estrés, como dice Patricia, porque la locura ya se aproxima y se siente cada día más.
Y los petardos, ¿los aguantas o sos de las mías?
Abrazo navideño para vos también.
Maby,
Vos no sabés la alegría que siempre me dá cuando me dejas tu comentario. ¡Es en serio! y gracias por eso. Bueno, esto aparte.
Si tenés mascotas, sabés lo que sufren ellos en estas fiestas. Hay mucha gente que consultan al veterinario para tenerlos más serenos porque tienden a huir y los ruidos, los desorientan. Es todo un problema para ellos. Además les puede pasar como a Boro, el perro de Patricia, que inocentemente quiere comer eso que le llama la atención y que podría terminar con su vida.
Época rara, pero de eso sí: siempre de buenos deseos.
Un beso!
A mí tampoco me gusta ir a comprar viendo muchos aparadores y esas cosas. Supongo que porque soy hombre y además, porque ¡qué manera de perder el tiempo!...
ResponderEliminarUps. Perdón por quienes si les gusta.
Y no, querida Marce. No he comenzado a comprar nada. ¿A qué horas?
Je.
Hasta el próximo comentario (seguramente menos quejoso también... jaja).
Pues yo es que vivo las vacaciones muy lejos de toda la vorágine del consumismo. No pienso comprar nada hasta que esté de vacaciones, y si no encuentro lo que busco, que sí porque siempre son cosas muy personales y nada comerciales, un detallito basta. No hago comidas pantagruélicas y no suelo gastarme mucho más de lo de cada mes. Pero eso sí, adoro las Navidades, me lo paso muy bien y las disfruto como niña. Besos.
ResponderEliminarMarce, yo disfruto la navidad solo por mis hijos, por todo lo demás la detesto...pero la mirada de mis hijos me mata y eso hace que valga la pena!
ResponderEliminarUn abrazo
Este blog es insufrible e irresistiblemente femenino...
ResponderEliminarMarcela, mi columnista cocinero te ha dedicado su última receta. De paso, inserté un acceso a tu blog. Caramba... has enamorado a uno de mis colaborades.. ¡zas!
ResponderEliminarHola marcela, no creo que sea quejoso, más bien reflejaste una realidad que muchaaaas... pasamos.
ResponderEliminarY como tu disfruto viendo disfrutar a otros.
bss
Blas,
ResponderEliminarAy, coincido con eso de perder el tiempo buscando regalos! en realidad, será que al menos en mi caso, no tengo demasiado tiempo como para dedicarle y cuando puedo, ya están cerrando los negocios y tengo que hacerlo a las corridas...uf.
Beso no quejoso.
Isabel,
A disfrutarla y mucho! como cuando teníamos unos años menos... :)
Claudia,
ResponderEliminarEso de Papá Noel y los chicos, es lindo! ver sus caras, ya da felicidad. no?
Beso
Cuervo,
¿Así te parece? digamos que sí, aunque hay mucha testosterona que chusmea el blog, yo diría que son muchos hombres. Qué quiere que le diga! donde hay mujeres, también habrá hombres...
Ya dejé mi agradecimiento a Ernesto, fue muy amable de su parte dedicarme esa delicia de pastel que seguro, prepararé pronto. Uds. dos hacen un muy buen equipo! los felicito a ambos!
PS.: y tu blog, mi querido Cuervolopez, está más orientado en algunos post a uds. los hombres, por los videos y fotos hot de alguna niña de turno de la pantalla chica. Pero hacés bien, la platea masculina sin dudas, te aplaude y agradece...
Gracias a vos y a Ernesto, again!
Hola Mónica!
ResponderEliminarMe quedo más tranquila sabiendo que no soy la única, te puedo asegurar.
Gracias por tu visita! ya pasaré a saludarte nuevamente (estoy con poquito tiempo últimamente).
Un beso para vos y gracias.
Aaaaahhh! Adoraría empezar a hacer las compras ahora, pero mis hijos cambiaran de idea con respecto al regalo deseado unas quinientas veces de acá a Navidad.
ResponderEliminardoña Marcela: que pasen hombres por aquí es la natural atracción que siente la virilidad... por eso la ecuación, cierra. Realmente no me esperaba ni sabía que Ernesto, flemático y cáustico diplomático de El Salvador, fuera un consumado cocinero.
ResponderEliminar¡Oh! Y en cuanto a ciertas niñas que andan sueltas en mi blog, todo es... cultura.
La mujer que al amor no se asoma...
Hola Marce,
ResponderEliminarAterrizando en tu espacio. Al fin. Sabes que Marce que creo que no pasa por una cuestión de género o particular tuya, es que la cosa es así. Ya la gente está como loca, el centro es insufrible cada día se pondrá peor, agregarle el calor, el cierre de fin de año en el trabajo, las cuentas.. uf. Me está pasando lo mismo. Y es que da para quejarse y con gusto.
Te dejo un fuerte abrazo y beso, te extrañé.
¡Vamos imparables!
Marce lo mejor de todo son las compras jejeje, yo ya comence a pensar que le regalare a mis bellos sobrinos...
ResponderEliminarMarce, asi es dejo esto definitivamente (blog) pero aun pasara a visitar y te mando muchos abrazos....
Hola Marcela yo todos los años pienso lo mismo que tu, comprar los regalos con tiempo pero al final no se lo que me pasa que siempre queda algo para el ultimo momento y al final siempre toca echar una carrerita final. Un beso
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