
Sabemos que no es fácil encontrar al hombre que se ajusta a un perfil determinado como buscamos, y encima, ver si existen posibilidades de algo más. Muchas veces hay que recurrir a internet para poder conocer a alguien y ése fue mi caso en particular, ya que todas mis amigas estaban casadas, y los amigos de los maridos, también lo estaban.
Voy a tratar de ser breve pero lo suficientemente descriptiva, como para que entiendan estas dos situaciones que he pasado.
Vía chat había conocido a un hombre un año mayor que yo.
Según su foto era atractivo, tampoco era un Adonis pero parecía agradable. Profesión: ingeniero (íbamos bien hasta ahí).
Voy a tratar de ser breve pero lo suficientemente descriptiva, como para que entiendan estas dos situaciones que he pasado.
Vía chat había conocido a un hombre un año mayor que yo.
Según su foto era atractivo, tampoco era un Adonis pero parecía agradable. Profesión: ingeniero (íbamos bien hasta ahí).
Luego de unos días de intercambio de e-mails, decidimos encontrarnos en una cita. Lugar de encuentro: reconocido shopping de mi zona de residencia. No tuve mejor idea que decirle que me encantaba el cine y, por lo tanto previo café, íbamos a ver una película. Primer gran error de mi parte en decirle esto.
Recuerdo que era un sábado por la tarde. El shopping estaba colmado de gente que iba y venía. De repente, suena mi celular y era este buen hombre. Nos vimos, y enseguida me pregunté si estaba bien alimentado, porque era tan pero tan flaco, que pensé que no se tendría en pie por mucho tiempo. Nos sentamos a tomar ese cafecito. Debo decirles que ya de entrada no me gustó. Pero pensé para mis adentros, que debía tener una chance.
Nos sentamos y lancé mi primera pregunta. No sé qué le pasaba: o no le gustaba yo o lo dejé trastornado, porque balbuceaba y era muy tímido. Obviamente, enseguida me di cuenta que la foto que me había enviado definitivamente no era él, sino otra persona.
“Sí, soy ingeniero como te dije pero ahora estoy sin trabajo. Estoy medicado porque tengo “algo de depresión” y mi ex esposa está internada en un psiquiátrico”.
Esas palabras fueron textuales y fueron más que suficientes para dar por terminada la cita de mi parte. ¿Por qué había mentido y enviado una foto que no era él? ¿Por qué se miente tanto si una se muestra tal cual es?
Como había una cola interminable en el cine, nada mejor que decirle que “fue un placer haberte conocido, pero me tengo que ir”, mientras él insistía en ir a otro cine que tuviera menos concurrencia.
Y me perdí entre la multitud.
Otro caso y que creo que fue mucho peor que el anterior, fue el del Sr. “Trastorno”.
Y me perdí entre la multitud.
Otro caso y que creo que fue mucho peor que el anterior, fue el del Sr. “Trastorno”.
Trastorno era maravilloso. Sus e-mails eran impecablemente escritos con todo en su lugar, es decir, dignos de ponerlos en un cuadrito por lo encantadores y por el buen uso que hacía del lenguaje. Además, era sumamente inteligente -según él- y gerente de una compañía.
Su foto estaba bien. Era alto, algo grandote por ir al gimnasio, pelo castaño claro. Digamos que Trastorno parecía el hombre ideal que cualquier mujer querría conocer.
Nos citamos a tomar el bendito café en un lugar lindo.
Cuando lo vi por primera vez -y la única gracias a Dios-, estaba perfecto: desde su apariencia hasta sus modales. Un encanto.
Nos sentamos y no paró de hablar de él. Yo soy bastante callada aunque no parezca, y lo dejé hablar para escucharlo y sacar mis propias conclusiones e ir descubriéndolo. Se iba en halagos para conmigo, pero ya se iba convirtiendo en un pesado.
Nos sentamos y no paró de hablar de él. Yo soy bastante callada aunque no parezca, y lo dejé hablar para escucharlo y sacar mis propias conclusiones e ir descubriéndolo. Se iba en halagos para conmigo, pero ya se iba convirtiendo en un pesado.
El primer trastornito que hizo fue “¿No te das cuenta que te estoy hablando? ¿Por qué mirás a la pareja que acaba de entrar? –con un tono algo agresivo y hasta amenazante-.
Cabe destacar, que es inevitable en mi caso no mirar a quienes ingresan al recinto pero no de mala forma, sino echando una leve mirada pero para nada significativa, ya que soy muy respetuosa de la persona que se encuentra conmigo y siempre presto la debida atención.
No sólo me dijo eso, sino que en un momento cambié de posición mi cuerpo y mis piernas, porque me estaba acalambrando pero seguía atentamente sus palabras.
No sólo me dijo eso, sino que en un momento cambié de posición mi cuerpo y mis piernas, porque me estaba acalambrando pero seguía atentamente sus palabras.
Se nota que no le gustó para nada y me dijo que "el cuerpo habla y que le explicara por qué me había cambiado de posición”. Por dentro pensaba: “Trastorno, qué mal venís conmigo y no me gustás en absoluto, además de ser un soberbio y un mal educado”.
Le dije que iba al baño y así fue. Pensaba en la forma de decirle que la cita se había acabado….¿pero de qué forma decírselo sin que Trastorno no se trastornara?
Volví a la mesa, y simplemente le dije que para mí la cita había concluido.
Volví a la mesa, y simplemente le dije que para mí la cita había concluido.
Pagó y cada uno siguió su camino. Obviamente se quedó con rabia porque no me dijo ni una sola palabra, además de notársele la vena a punto de estallar.
Todo lo blanquito que era, pasó a tener una coloración rojiza. Creo que sí se trastornó.
¿Por qué se miente tanto en Internet? ¿Por qué describirse de una manera que no se es? Nunca lo voy a entender y hay que dejarse de tantas mentiras y ser uno mismo. Es mejor quedarse a veces en casa tranquila, sola y mirando una película, que encontrarse con gente que no tiene “los patitos en fila”, como dice un amigo.
Hay parejas que sí se encuentran en Internet y que prosperan. Otras, sin embargo, empiezan mal desde el vamos.
¿Por qué se miente tanto en Internet? ¿Por qué describirse de una manera que no se es? Nunca lo voy a entender y hay que dejarse de tantas mentiras y ser uno mismo. Es mejor quedarse a veces en casa tranquila, sola y mirando una película, que encontrarse con gente que no tiene “los patitos en fila”, como dice un amigo.
Hay parejas que sí se encuentran en Internet y que prosperan. Otras, sin embargo, empiezan mal desde el vamos.
