Relax




¿Y si este fin de semana lo utilizamos para descansar, meditar y dedicarnos enteramente a nosotros mismos?
Démosle también un espacio al placer, haciendo aquello que verdaderamente nos gratifique.



Foto de Flickr





"Diga 33"


Una de las series que me mantiene absolutamente cautivada, es Dr. House y el mismo doctorcito.

Hugh Laurie interpreta a este médico muy inteligente, intuitivo, terriblemente irónico, complicado, inquietante, de respuestas muy despiadadas a veces, con baja autoestima, dueño de la verdad siempre, analítico, inseguro en su plano afectivo, rebelde y también, muy vulnerable y frágil.

Toda esa combinación de aspectos lo hace sumamente seductor, adueñándose de ese “no sé qué” que lo hace realmente interesante.


¿Por qué a muchas mujeres nos gusta esta clase de hombres?

Si nos detenemos a pensar por un minuto, tiene muchas características que nos harían daño en una relación con alguien así. Existen quienes dicen que “nos encanta” transformar a los hombres para tratar de enderezarlos y ser como madres para ellos, quizás por ahí pase el tema o también, porque somos en realidad tan complicadas como él.


Dr. House: me tiene subyugada, sépalo -y eso que no soy de las que se encandilan así nomás-, sin embargo lo tendría a mi lado por muy cortito tiempo: sólo el necesario para tomar un rico café en jarrito. Sé que me creyeron, claro…






Foto de Google

Sabor a naranja



Dos hermanas, ya casadas y con sus respectivas familias, estaban encargadas de efectuar las labores de limpieza de un salón en el cual otras personas habían sostenido una reunión. Al entrar, la hermana menor notó que ya no había nadie en el salón, y que sobre una de las mesas habían quedado 10 naranjas.

Se alegró mucho de verlas, pues sabía que nadie las reclamaría. De manera que empezó a guardar las naranjas en una bolsa que tenía, mientras se imaginaba el delicioso jugo preparado con estas frutas que se tomaría esa noche en su casa.

Su hermana mayor entró repentinamente al salón y al ver las naranjas, exclamó: “Qué bien, nos han dejado 10 hermosas naranja”.
A lo que la menor contestó: “¿Cómo es eso de que nos han dejado? Dirás, me dejaron a mí 10 naranjas”.



“¿Es que piensas quedarte con todas ellas?”- replicó la mayor.
“¡Por supuesto! Sabes bien que al que madruga Dios le ayuda.- respondió la hermana mayor-; de manera que esta vez me correspondió a mí en suerte quedarme con el regalito que quedó en el salón”.

“¿Y no me piensas dar ni una sola naranja?”- le preguntó la hermana mayor.
“Ya te dije que no. En otra ocasión la suerte te favorecerá, como ya lo ha hecho antes”- dijo la hermana menor.
“A mí esto no me parece justo! -insistió sorprendida la hermana mayor-. ¿Qué tal si hubiera sido yo la primera en entrar a este salón?, ¿Te parecería justo que me hubiera quedado con las 10 naranjas?, ¿te parecería correcto que no te hubiera dado ninguna?”.

“Bueno, hermana -corrigió la menor-, yo te puedo dar un par de naranjas”.
Pero la mayor insistió: “¿Sólo un par? ¿Sólo dos naranjitas para la hermana que tanto te ha querido toda la vida? Casi que me das sólo las migajas”.

Esta discusión se prolongó por algunos minutos, y finalmente después de algunos disgustos, la hermana mayor terminó recibiendo 4 de las 10 naranjas que había recogido su hermana menor.
Esta última se llevó sus 6 naranjas a su casa. Con ellas se preparó un delicioso jugo de naranja, y mientras lo compartía con su esposo e hijos, pensó en lo afortunada que había sido al encontrar las 10 naranjas, y sobre todo, al poder quedarse con más de la mitad de ellas.
Esa misma noche, su hermana mayor también llevó sus 4 naranjas a su hogar. Cuidadosamente las peló con un cuchillo, y con las cáscaras de todas ellas preparó un delicioso dulce. Y mientras lo compartía con su esposo e hijas, pensó en lo afortunada que había sido al quedarse con 4 de las naranjas, después de no haber tenido ninguna en sus manos. Terminada la cena, arrojó las pulpas de las cuatro naranjas a la basura, pues ni a ella ni a su familia les gustaba el jugo de naranja. Entonces sirvió a todos un vaso de leche que disfrutaron con el dulce de naranja.


Rescaté este conocido cuento de las naranjas, que sirve no sólo para el ámbito de una negociación llevada a cabo en una empresa y entre empresarios, clientes-proveedores, sino que también sirve para el plano de la pareja, cuando es necesario llegar a un acuerdo para conseguir un objetivo determinado.

Soy de las que cree que el diálogo y el saber escuchar, llevan a un buen entendimiento y conocimiento del otro, y saber ceder en algunos aspectos es adoptar una actitud inteligente.

Muchas veces por capricho u orgullo, tomamos posturas rígidas y eso no nos conduce a una solución del conflicto, todo lo contrario: lo acrecenta.
Se va generando una rueda interminable de situaciones angustiosas, de dichos y palabras innecesarias que querríamos no haberlas pronunciado nunca, y que salieron a flote de golpe por no tomarnos un rato para meditar, escuchar y considerar al otro.


¿Quién dijo que las relaciones humanas eran fáciles?




Mafalda, ¡felíz cumpleaños!


Inconformista, irónica, cabeza abierta, encantadora y pesimista frente a la situación del mundo, esta niña-mujer es una mujer de 40 y tantos que en el año 1962, empezó a dar sus primeros pasos y transmitir su visión de una forma muy particular, y que hoy en día está más actual que nunca convirtiéndose en una de las historietas que más ha sido traducida en diferentes idiomas y leída en todo el mundo. Hoy Mafalda cumple años, y Mujeres de 40 y más! le cede con mucho gusto y cariño, este espacio en homenaje a ella, su familia y al genial Joaquín Lavado, alias Quino.


La carta aquí reproducida es la de presentación que Mafalda escribió a los lectores del semanario "Siete Días" cuando, tras el cierre del diario "El Mundo", Mafalda se trasladó con sus amigos a las páginas de dicho semanario.

Esta carta coincide con el momento en que Guille acababa de hacer su aparición en la serie, y aunque parecería que está escrita por Quino, no es así.

El autor es Sergio Morero, secretario de redacción de "Siete Días", que para mi sorpresa, fue un entrañable amigo de mi padre durante toda su vida.




Señor director de Siete Días:

Un amigo mío, el dibujante Quino (se llama así pero cuando firma cheques pone Joaquín Lavado), me dijo que tenías mucho interés en contratarnos a mí y a mis amiguitos: Susanita, Felipito, Manolito y Miguelito, para que juntos trabajemos todas las semanas en tu revista. Aceptamos con mucho gusto, pero antes debo decirte que en casa aumentó la familia, porque el 21 de marzo nació mi hermanito, lo que alegró bastante a mi papá y mi mamá; y a mí me produjo curiosidad.

Ahora estamos todos muy preocupados por atenderlo y pensar en un nombre que a él le guste cuando sea grande.


Como me parece que vos y los lectores de la revista querrán conocerme un poco mejor antes de firmar el contrato, te envío mi currículum (¿así se escribe?) más o menos completo, porque de algunas cosas ya no me acuerdo. ¡Ah! también te mando algunas fotos de mi álbum familiar que me sacó mi papá, ¡pero devolvémelas!. En la vida real yo nací el 15 de marzo de 1962.

Mi papá es corredor de seguros, y en casa se entretiene cuidando plantas.

Mi mamá es ama de casa. Se conocieron cuando estudiaban juntos en la Facultad, pero después ella abandonó para cuidarme mejor, dice.


El nombre que me pusieron fue en homenaje a una pibita que trabajaba en la película Dar la cara, que se hizo leyendo el libro del escritor David Viñas.

El 22 de septiembre de 1964, Quino me consiguió una recomendación para trabajar en la revista Primera Plana, y en marzo del 65 me llevaron al diario El Mundo.
Vas a ver que mis amiguitos te van a gustar tanto como a mí.

Felipito tiene un papá que es todo un ingeniero; él es bueno, un poco simple, tierno y, a pesar de que en la escuela está un grado más que yo, a veces lo cuido como si fuera hijo mío.

A Manolito lo conocí en el almacén de su papá, porque nosotros somos clientes de él. Ahora vamos al colegio juntos. A veces me hace enojar porque es muy cabeza dura. Siempre quiere tener razón... y lo que más bronca me dá es que casi siempre la tiene.
Con Susanita no me llevo muy bien. Reconozco que a veces parezco muy antipática con ella, pero cada vez que habla parece el Premio Nobel de la Clase media. Seguro que cuando sea grande tocará el piano, se casará y tendrá muchos hijos y jugará a canasta. Te voy a contar un secreto pero no se lo digas a nadie, porque a Susanita no le gusta que se sepa: el papá de ella es vendedor de una fábrica de embutidos.

Miguelito es el último que ingresó a la barra. Todos lo queremos mucho y nos hace reír porque piensa siempre las cosas más fantásticas. Claro que es muy chico todavía. Va a un grado menos que nosotros. En estos días recibí muchas cartas y llamadas telefónicas preguntándome por mi hermanito.
A casi todos les preocupa saber cómo mis papás me explicaron el asunto. Fue así: me llamaron un día, se pusieron muy colorados, y dijeron que tenían que decirme algo muy importante. Mi papá me contó que habían encargado un hermanito para mí, que antes de nacer lo cuidaría mamá porque crece como una semillita, y que la había plantado él porque sabe mucho de plantas.

Yo no entendí muy bien, pero me puse muy contenta al saber la verdad, porque la mayoría de los chicos de la escuela hablan de los nenes que nacen en repollos o los trae la cigüeña desde París... ¡Con los líos que hay ahora en París están como para pensar en cigüeñas!.

Otros me preguntaron cómo siendo yo tan pesimista en un problema tan grave como el de la paz, creo todavía en los Reyes Magos. Melchor, Gaspar y Baltasar existen porque me lo dijo mi papá, y yo le creo; en cambio sobre la paz, tengo todos los días pruebas de que, por ahora, es un cuento.

Aprovecho la publicación de esta cartita para enviar un saludo a U-Thant y a los Beatles, a quienes admiro mucho. El pobre secretario, de la ONU tiene muy buenas intenciones, y sería macanudo que le hicieran caso, pero... Pensando en él, comprendo mejor a papá y a mamá. Después de todo, ellos no tienen la culpa de cómo son y cómo viven.

Los Beatles me gustan porque son muy alegres, están de acuerdo conmigo en muchas cosas, y tocan la música que nos gusta a los jóvenes. Ellos deberían ser presidentes del mundo, porque tienen influencia sobre mucha gente de todos los países.
Me gusta leer, escuchar los noticiosos, mirar la TV (menos las series), jugar al ajedrez, al bowling y a las hamacas.

También me gusta mucho jugar y correr al aire libre, donde haya árboles y pajaritos como en Bariloche. Cuando fuimos de vacaciones para allá, pasamos días muy lindos. Este años no fuimos de vacaciones porque esperábamos la llegada de mi hermanito. Espero que en el verano crezca pronto, así lo podremos llevar con nosotros a Córdoba. Cuando se preocupe menos por el chupete, le voy a presentar al Pájaro Loco, que trabaja en TV. Seguro que le va a gustar tanto como a mí.

Entre las cosas que me no gustan están, primero, la sopa. Después, que me pregunten si quiero más a mi papá o a mi mamá, el calor y la violencia. Por eso, cuando sea grande, voy a ser traductora de la ONU, pero cuando los embajadores se peleen voy a traducir todo lo contrario para que se entiendan mejor y haya paz de una buena vez.



Hasta la semana que viene, Mafalda.



Cabecita de mujer


Hay una búsqueda que se viene repitiendo en mi blog desde hace tiempo, y es acerca de los cortes de pelo para mujeres a los 40 años o más.
Es sabido que un corte de pelo depende, fundamentalmente, de la forma del rostro que tenga cada una y de la estructura capilar. Un buen corte de cabello puede acentuar los rasgos interesantes, y disimular aquellos que no nos favorecen tanto.


También se sabe que si a una mujer le queda bien cierto corte de cabello, para otra, usar el mismo “diseño” puede resultarle desfavorecedor. Lo mismo pasa con el perfume: en una piel se huele de una forma, mientras que en otra, es diferente.
Investigando un poco el tema, los peluqueros llegan a la conclusión que para mujeres de 40 en cuanto a cortes, "los asimétricos son los que más las favorecen. Tienen que apostar a cortes rebajados sobre los laterales y algunos mechones de distintos largos que caigan sobre la frente (flequillo). Este tipo de corte se puede llevar tanto con el cabello largo como con el carré que se viene", agrega Valeria Paparella, de Andrea Peinados; mientras que para las mujeres mayores, “la opinión de los peluqueros es unánime: los flequillos laterales son la mejor opción. "Siempre tienen que ser largos para brindar la alternativa de usarlos hacia un costado con el cabello suelto. O que desaparezcan al tirarlos hacia atrás cuando se hace un peinado recogido como rodetes altos y torzadas o trenzas”, dice Diego Lacassagne de Barcelona Peluqueros.


El largo del cabello dependerá del estilo y personalidad de cada mujer y su gusto, aunque la tendencia para el 2008 es usarlo corto y simétrico (por debajo de las orejas) o muy corto.


Ir a la peluquería y tomarme ese paréntesis en mi vida, me fascina. Hojear revistas, tomar café y escuchar confesiones de otras clientas me seduce por completo, además de entregar la cabeza por un tiempo a los placeres de los peines, cepillos y dedos del profesional, en un ámbito totalmente distendido y agradable.


Durante años usé el estilo carré -bien recto- y flequillo, un poco por encima de los hombros.Luego, con el tiempo, me lo dejé crecer aunque sin dejar de lado el eterno flequillo.
Hoy lo uso por debajo de los hombros y desmechado en laterales, lo cual me permite peinarlo como me guste: desde una cola de caballo hasta recogido con gancho (infaltable este accesorio en mi cartera), flequillo lateral o un simple rodete.


Respecto al color que uso en tinturas soy poco jugada, porque tampoco puedo ensayar demasiado con mi color natural que es el castaño oscuro. Me lo tiño del mismo tono o con un negro azulino que le da un brillo especial que me gusta mucho, aunque dicen que el negro "endurece la mirada".
Conté en un post del año pasado, que probé estilos de corte en mi cabeza antes de usarlo carré, y que me atrevía a decirle al peluquero por aquel entonces: “haceme lo que quieras”, mientras iba escuchando el ruido del metal filoso cerca de mi oreja.


Muchas veces llegué a mi casa y me miraba detenidamente en el espejo mientras me repetía: “ya crecerá, ya crecerá”…(una auto-consolación).
Cuando preguntaba en mi entorno acerca de mi nueva imagen, me respondían: “si a vos te gusta…” ( es un NO elegante y nada peor que eso), hasta llegué a preguntarle a una panadera de un comercio que se topó en mi camino, apenas yo salida de una sesión de color diferente la cual tomó una coloración anaranjada, y me dijo: “No, no te queda tan mal”. Fui a una perfumería, compré una tintura urgente y corrí a teñirme enseguida.


A la mayoría de los hombres les gusta el pelo largo en la mujer y no sé por dónde viene esta fantasía. Por ahí piensan que a una mujer la hace más femenina. Tampoco sé qué problema existe a veces con el canal auditivo del peluquero y qué elemento yace allí, que obstaculiza el normal fluido de las palabras; porque el entusiasmo del corte parece ser tan grande, que sobrepasan demasiado el centímetro.


Mi desconcierto es aún mayor, al notar que el pelo nunca luce igual de lindo como el que me quedó al salir de la peluquería por más baños de crema que me haga. Deben tener productos secretos y pócimas especiales que hacen que el cabello se mueva como en cámara lenta, como lo muestran infinidad de publicidades.

Sites consultados: http://www.enplenitud.com.ar/ y http://www.modaenlaweb.com.ar/













Equilibrando al mundo


Se acerca el Día Internacional de la Mujer, nacido un 8 de marzo a partir de un reclamo laboral de un grupo de trabajadoras textiles, allá por el año 1857 en Estados Unidos.
Mujeres de 40 y más! se suma también a este día haciéndoles llegar a todas, un caluroso saludo en éste, nuestro día.



La lucha por conseguir una mejor calidad de trabajo se viene haciendo desde hace muchos años, y términos como “oportunidades de inserción laboral”, “desempleo” y “subempleo”, se convierten en palabras claves a la hora de hablar de la actividad y el género, donde aún hasta el día de hoy persisten fuertes discriminaciones hacia el sexo femenino; y donde el término “equiparación” pareciera haber desaparecido de muchas mentes. Igualdad de oportunidades, condiciones y derechos.

Si hacemos historia, notaremos que el hombre llevó la delantera en descubrimientos y progreso en casi todas las facetas de la sociedad, quedando la mujer relegada a un segundo plano a actividades que, aunque sean vistas como de menor jerarquía, son tan importantes como las llevadas a cabo por los hombres. Sin embargo, la mujer también ha sido protagonista y figura relevante por cierto.


Actitudes y mentes machistas con poca apertura mental, son las que hasta el día de hoy continúan y hacen dejar de lado al supuesto sexo débil, porque para muchos, sirve para procrear y hacer los quehaceres domésticos.

Se asustan de la mujer que piensa, analiza y toma decisiones en el hogar y en su vida profesional.

Obviamente no hay que generalizar, pero existen generaciones de hombres que piensan de modo sexista, cuando notan con desconcierto el espacio protagónico que ocupa la mujer en la escala económica, social y profesional.

Pero como todo va evolucionando y los escenarios y contextos pasan a ser otros en el mundo, ellos se han dado cuenta del valioso aporte intelectual y profesional que una mujer puede generar. Basta con ver sus dotes multifacéticas en las que se desenvuelve ejerciendo funciones destacadas tanto a nivel empresarial como gubernamental, social, maternal y hogareñas. Mujeres que en muchos planos vienen preparándose y formándose profesionalmente obteniendo espacios gracias a su esfuerzo y dedicación.


Destacadas figuras que han hecho su aporte a la humanidad por descubrimientos, investigaciones, hazañas y luchas, se pueden sintetizar en esta destacada lista:

Marie Curie. Premiada internacionalmente dos veces con el premio Nobel: uno de Física, el otro de Química.
Amelia Earhart, Eleanor Roosevelt, Gabriela Mistral (Nobel Literatura).
Grace Murray. Desarrolló el primer lenguaje de programación que luego condujo a la creación del Cobol. Recibió el premio “Hombre del año” en 1949.
Bertha Sophie Felicitas, Nobel de la Paz.
Christiane Volhard, Nobel de Medicina.
Dorothy Hodgkin, Nobel de Química.
Gerty Radnitz Cori, Nobel de Medicina por su investigación en la síntesis biológica del glucógeno y mecanismo de acción de la insulina.
María Goeppert Mayer, Nobel de Física por el estudio sobre las propiedades de los núcleos atómicos.
Rosalyn Yalow, Nobel de medicina.
Irene Curie, Nobel de Física por su investigación sobre la producción artificial de elementos radiactivos.
Juana de Arco, Emily Balch, Jane Adams, Bárbara Mc Clintock, Madre Teresa de Calcuta.

Innumerables son las anónimas que se van desarrollando en distintas áreas, y donde día a día ponen su mejor sonrisa para enfrentarlo pese a la ingratitud y sometimiento que muchas de ellas viven diariamente.


Para concluir, sólo quiero decir que estoy a favor de la igualdad en todo ámbito, y que un halo femenino puede sumar y atribuirle más beneficios en todos aquellos casos en los que las organizaciones sociales requieren razón y sensibilidad para resolver parte de la problemática social que nos aqueja en todo el planeta.

No discriminemos, a ver si podemos empezar a tener un mundo más justo y equilibrado, y por ende, haciéndonos a todos personas más plenas, completas y felices.


8 de marzo, Día internacional de la Mujer

A todas las mujeres, ¡felicidades! (aunque todos los días deberían ser nuestro día).

Fuente de consulta:
Wikipedia







Desgastando cerebros masculinos


De vuelta y con renovada energía, regresé para estar con ustedes y permitirnos seguir este lindo encuentro y comunicarnos, intercambiando puntos de vista, reflexiones, y todo aquello que deseemos compartir. Agradezco desde ya a todos por los cálidos mensajes que he recibido, y pasaré a visitar a cada uno de ustedes en breve. De corazón, muchas gracias.

Si me preguntan qué es lo que más disfruté de mi descanso debo decir que los silencios, aunque no eran “silencios” propiamente dichos, ya que la naturaleza tiene su propia voz.
Un árbol, por ejemplo, baila entre las ráfagas del viento. Se sacude, deja que sus hojas acompañen la danza que el viento le está insinuando.
Asimismo, una cascada tiene un sonido grave e insultante cuando el agua golpea con fuerza en las rocas, y se vuelve dulcemente musical cuando atraviesa rocas menores y piedras sorteando pequeños obstáculos, buscando un camino.

Uno podría estar eternamente disfrutando de estos espectáculos gratis. O quizás, llenar la retina de colores de montaña y respirar el perfume de la madera y del pasto recién cortado.
¡Qué sano es dejarse llevar por los sentidos sin pensar!

Recuerdo perfectamente un artículo en contraposición a lo que vine comentando acerca del silencio, y que es la facilidad que tenemos las mujeres para desgastar el cerebro masculino en poco tiempo.
¿A qué se debe este comentario que acabo de hacer? simple: en la poca atención que decimos que nos prestan a nosotras, las mujeres, los hombres.

Claro que no hay que generalizar, pero según el Profesor Michael Hunter “los tonos femeninos toman toda el área auditiva del cerebro, mientras que la voz de otro hombre sólo requiere del área subtalámica”, según comenta el diario inglés Daily Mail en una publicación años atrás, además de enfatizar que según Hunter “las mujeres tienen una voz natural con sonidos más complejos”.

El estudio se realizó a través de una tecnología especial para poder detectar estos movimientos, de la misma manera que puede verse una resonancia magnética.

Creo que las mujeres tenemos muchas habilidades, como por ejemplo, hablar por teléfono con una amiga y pintarnos las uñas al mismo tiempo, mientras estamos chequeando de reojo que el agua de la olla no hierva. También solemos hacer preguntas existenciales en los momentos menos oportunos como “¿me querés?” “¿estoy muy gorda?” “¿vos qué pensás de nuestra relación de pareja?” mientras el señor, muy cómodamente, quiere solamente dirigir su neurona a la final del partido de fútbol que en ese preciso instante están transmitiendo por televisión y por el cual esperó toda la semana; y que será tema relevante de conversación y debate al día siguiente, entre un grupo de su mismo sexo.


Ya sabemos entonces que, a ciencia cierta, el cansancio y agotamiento cerebral masculino por nuestras delicadas voces, tiene su fundamento científico.

En resúmen, atención limitada (¿o selectiva, acaso?).

En fin, algo así somos…si no, no seríamos mujeres.