Los cuentos de Anabel

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Hay momentos en el día que se convierten en disfrute luego de una jornada intensa. Llegar a la casa y sentir el aroma de hogar, es incomparable.

Yo los llamo refugios…son únicos, de una, del entorno y de los pensamientos.
Uno de mis mayores placeres es dejar mi cartera sobre el sillón, sacarme los zapatos, y sentir cómo los pies se relajan luego de haber sentido opresión todo el día.

Me preparo un café cortado, pongo música suave, y así empieza mi conexión con pequeños placeres.
Entre mis paseos virtuales se encuentra la visita a blogs amigos. Debo decir que a través del año de este espacio, encontré a personas que plasman en sus sitios sus pasiones de manera increíble.
Todavía sigo sorprendiéndome de los talentos y sus creadores; de cómo logran transmitir por la red todo ese caudal impresionante de creatividad a través de textos, de imágenes y de trabajos realizados por ellos mismos.

Uno de los refugios más lindos que encontré, es el de una asidua comentarista de este blog: Anabel o La Cuentista de Hamelin”.
Anabel es una excelente escritora que logra hacer volar mi imaginación y zambullirme de lleno en sus textos.


“Amaya,
Paseas tu hermosura por delante de mi mesa, mirándome con ojos incitantes, contoneándote como una diosa. Y sonríes, y te vas contenta porque sabes que ya no podré concentrarme.Aparece tu voz susurrante en mi oreja, cuando intento cuadrar una cuenta, pidiéndome folios o con cualquier pretexto, y los números me bailan al son de tu murmullo. Y sonríes, y te vas satisfecha porque sabes que el vello de mi nuca se ha erizado.”



Así comienza Anabel este cuento que cada tanto vuelvo a leer, acerca de confusiones de cartas y remitentes, y será porque lo encuentro extremadamente real como todos los demás que escribe, invitando a disfrutarlos intensamente.

Ella sabe cómo crear la atmósfera adecuada en cada cuento, relatando situaciones de mujeres y sus pasiones: amores prohibidos, sensaciones, ilusiones, lágrimas, alegrías, picardías, sentimientos y deseos.

Deja deslizar un interesante velo erótico y sensual en sus palabras, sin que sus relatos se conviertan en lecturas comunes y ordinarias. Es por eso que hace tiempo la sigo y, considerando que es una de mis escritoras preferidas, quiero dedicarle este humilde pero sincero reconocimiento a ella y a sus relatos, altamente recomendables para quienes quieran saborear el mundo de historias de mujeres anónimas y de sus pasiones, ficticias o no, y dejarse llevar por el entorno creado por su autora.
Recomiendo entrar en su mundo y disfrutar de sus maravillosos cuentos, letras de una escritora apasionada pisando los 40.


Lee el cuento completo en:
http://lacuentistadehamelin.blogspot.com/2007/11/una-carta.html


El circo y yo





Mañana sábado iré a ver el Circo de Beijing que está de visita en Buenos Aires, y que promete ser una atracción interesante para pasar un rato entretenido con estos artistas, y todo su despliegue.

Los circos nunca fueron mi debilidad. Será que tal vez los payasos no me gustan (me dan miedo). ¿Hay un psicólogo en la sala?.

- Los enanos no me dan risas.

- No me da gracia que uno tire agua al otro y corran desesperados por toda la pista.

- Los animales de un circo, me dan pena.

- Los cachetazos entre los artistas, menos. Todos se ríen. Yo no.

Hay gente que disfruta mucho de un circo, pues no es mi caso, salvo uno como éste: donde hay buena música, buen despliegue de actuaciones, mucho color y suspenso en acrobacias.

Así que luego dejaré mi comentario acerca del espectáculo que estoy segura, que no me defraudará (¿habrá payasos? no creo, ¿o sí?).



¡Buen fin de semana! Daré a conocer mi puntaje del 1 al 10 en breve.



Volví de ver el espectáculo y realmente fue muy bueno. No faltaron malabares ni acrobacias.
Los artistas, muy profesionales todos, nos dejaron boquiabiertos con sus contorsiones, buen vestuario y una música que acompaña perfectamente este despliegue escénico.
Vale la pena verlos. Mañana domingo, última función en Buenos Aires.
Un 9 es mi puntaje.


Cosas de mujeres


Adoro el maquillaje y todo lo que tenga que ver con él. No puedo salir a cara lavada y menos, sin pintarme los ojos. Será porque desde hace años vengo pintándome y “no me encuentro” sin los ojos enmarcados.
La vez pasada, fui al trabajo con cero de pintura y un compañero me dijo:
“¿te pasa algo? te noto rara” -y fue delicado-.

Acostumbrado a verme con rímmel y los ojos delineados, le pareció que estaba triste, o enferma o algo parecido.

Doy prioridad a mis ojos que a la boca, que suelo maquillarla con un labial neutro (color beige claro) y encima de él algo de brillo -gloss-.
Cada mujer sabe qué es lo que la favorece. Cuáles son sus defectos para tratar de ocultarlos, y cuáles sus puntos fuertes para destacarlos.


Delineo mis ojos con un delineador a prueba de agua de larga duración, porque tiene que permanecer todo el día. Como tengo ojos marrones y me gusta profundizarlos un poco, las sombras que utilizo suelen ser grises o marrones. Si bien los tonos rosas también son aconsejables para mi tipo de piel y ojos, no hay manera de que pueda verme con ese color.
Un pincel chato es mi herramienta fundamental para esfumar el delineado o la sombra.

Otra aliada en mi caso, es el uso de sombra suavemente nacarada color blanca, que uso debajo de la ceja a modo de iluminar la mirada.
Corrector de ojeras (por las dudas), aplicación de rímmel, y lista la señora para empezar su día.

Encontré unos tips de maquillaje para ojos que son muy útiles y vale la pena tenerlos en cuenta siempre.


No puedo salir sin maquillaje, porque si lo hiciera, me parecería a una persona del video que muestro debajo pero no diré cuál, así que para hacerle un bien a la humanidad, recurro a mis pinturas.


-Si se desea un maquillaje muy elaborado, se puede difuminar por todo el párpado una sombra en crema y aplicar después las sombras de polvo.


-Un trazo con lápiz blanco en el borde del párpado superior e inferior ilumina y alegra la mirada.


La forma del ojo determina los colores siguiendo un principio básico: los tonos claros resaltan y ponen de relieve, los oscuros hunden y profundizan.


-Los tonos oscuros se aplican en el borde de las pestañas, los tonos claros se utilizan para iluminar la zona interna del ojo.


-Durante el día son preferibles los tonos neutros (gris, marrón, negro, rosa, beige), más naturales y favorecedores.


-Los tonos mate o semimate son favorecedores y naturales para todo el mundo, ya que suprimen los efecto de brillo que producen malos relieves.


-Los tonos nacarados son muy difíciles de llevar porque son demasiado visibles y en lugar de atenuar resaltan los defectos.


-En general, las pieles mates o bronceadas les sientan bien los tonos profundos, mientras que a los cutis pálidos les van mejor los tonos pastel.


-El maquillaje de ojos debe empezar lo más cerca posible de las pestañas para que resulte natural.


-En los ojos con ojeras se debe elegir, los tonos marrones o gris humo.

Los ojos maduros deben desterrar totalmente las sombras nacaradas y elegir tonos mates, suaves y luminosos.


-Para los ojos verdes: los más favorecedores son los tonos ocre, marrón, tierra y para la noche los malvas o los rosas.


-Para los ojos azules: los grises y, por la noche, el amarillo oro.


-Para los ojos marrones: el ocre-amarillo, rosa-salmón, marrón-cobre e incluso el azul cálido por la noche.


-Para los ojos oscuros: el gris claro, el tono humo y los rosas.


Si te animás y querés contar qué tipo de maquillaje usás para los ojos, no dudes en hacerlo ya que todas aprenderemos un poco más (inclusive, la que suscribe).










Corazones (parte II)


María recorría junto a su marido, esa casa grande y llena de niños.
Estaba expectante, ansiosa, nerviosa, como nunca antes había imaginado estar.
Su marido, bastante más tranquilo que ella, la consolaba dándole unas palmadas de aliento mientras los pasillos se abrían a sus pasos.
Derecho, luego a la izquierda, y una puerta a la derecha.


La directora de aquel lugar los guiaba, mientras iba instruyéndolos y contándoles acerca del lugar y de las historias de vida que allí estaban presentes; entre paredes delicadamente decoradas con pinturas y pisos fríos, ese día se convertiría en el mejor de aquel matrimonio.


Ella siempre había soñado un hijo...más precisamente un bebé. Toda mujer se imagina tener en brazos un bebé suyo, y pensando que así sería, María nadaba entre la ansiedad y la ternura. No podía evitar tanto entusiasmo.
Y así iba, tratando de sostenerse, pero caminando con seguridad a su encuentro.
Estaba allí para ver por primera vez a su hijo.


La directora, de golpe, abre una gran puerta. Frente a ellos aparecieron muchos rostros...todos distintos, todos únicos. Muchos corazones de 5 años en adelante también intrigados, pero sabiendo internamente cada uno de ellos, que sólo uno sería el hijo de aquella pareja.


María no pudo pronunciar una sola palabra al verlos. Se da vuelta, y le susurra a la directora que no veía bebés y que ella y su marido querían uno.
Lamentaba enormemente toda la confusión, mientras se encaminaba lentamente sobre sus pasos.


A través del pasillo principal, se iban despidiendo del hogar dejando atrás muchos sueños y sonrisas. Pero de la nada, algo empezó a tironear del abrigo de María faltando unos pocos metros para llegar a la puerta.
Mira hacia abajo asombrada y sorprendida, y se da cuenta que un pequeño de aproximadamente 7 años de edad, delgado y con el cabello lleno de rizos, les estaba diciendo algo.


Pronunciando con toda claridad y convencido de lo que estaba diciendo, el niño le decía: "llévenme con ustedes, ya van a ver. Siempre me porto bien y voy a ser un buen hijo, llévenme por favor".
Sin mediar palabra alguna, ella sólo atinó a buscar la mirada de su marido.
La buscó desesperadamente buscando su guía y apoyo. Fueron dos segundos interminables y los suficientes para saber su respuesta.


No hace falta que continúe esta historia, porque ya la saben y se imaginarán el final.
Esa gran puerta que les daba la bienvenida y que cruzaron hacía apenas unos minutos atrás, fue testigo mudo de la salida de tres personas en vez de dos.


Luis, ese pequeño de 7 años, los hizo tremendamente felices. Hoy en día es un hombre adulto con una familia bien constituída y un gran profesional que se desempeña muy bien en su área.
Ha convertido a María y a su papá, en unos padres realmente muy felices y en orgullosos abuelos también.


Para concluir, simplemente quiero hacer una reflexión personal acerca de las edades de los niños en adopción. Quiero decir que cada cual tiene su historia de vida...cada ser humano. Los niños en adopción, sólo esperan a quienes puedan abrigarlos en el seno de una familia.


Existen muchas dudas y temores acerca de las edades, pero por propia experiencia y por haber estado inmersa en este mundo, debo decirles que los fantasmas los creamos nosotros, y eso hace que niños más grandes sean dejados de lado en una adopción y no se consideren.
Si piensas alguna vez en adoptar un niño, piensa también en la posibilidad de brindarle un verdadero hogar a chicos más grandes e incluso, si tienen hermanos.
Hoy en día, uno de los preceptos fundamentales en estas cuestiones, es no separar bajo ningún concepto a los hermanos. Considera esta opción en tu vida y ya verás que duplicarán todo el amor que les brindes.

Esta historia es verídica y ocurrió hace muchos años. Sólo cambié los nombres por respeto hacia los protagonistas. Hoy, todos ellos son personas de bien, manteniéndose unidos a través de los años y formando una gran y dichosa familia.


Domingo y Aurelia


Uno se imagina a los próceres de su país como personas que sólo han llevado adelante proyectos y sueños por sus tierras tan amadas. No imagina que detrás de un hombre como Domingo Faustino Sarmiento; político, escritor, periodista, educador, subteniente de milicias, senador, ministro, director general de escuelas, sociólogo, diplomático, gobernador hasta convertirse en presidente de la Argentina, haya tenido una especial debilidad por las mujeres.

No imagina a una persona así con sentimientos tan intensos y profundos como cualquier otro ser humano. Sin embargo, sí los tuvo y la dueña de su corazón tuvo nombre y apellido.

El Profesor Martín A. Cagliani cuenta: “La realidad es que Sarmiento era un revoltoso, y le gustaban mucho las mujeres. Por ellas sufrió mucho, ya que tuvo más de un desdén amoroso. Si bien era un buen conversador, su apariencia no ayudaba mucho ya que era feo, torpe y mal aliñado”.


Detrás del rostro serio y recio de Sarmiento que han venido mostrado los libros del colegio, se esconde una historia de amor clandestina con Aurelia Vélez Sársfield, una mujer bastante menor que él, convirtiéndose en su amor durante 30 años. Una historia de personas casadas y que, llevadas por la pasión, se convirtieron en amantes en una Buenos Aires pequeña y conservadora.

La esposa de Domingo, en aquel entonces, era Benita Martínez de Pastoriza y esta mujer, también tuvo su pasado infiel quedando embarazada de otro hombre.

Existió otro Sarmiento, el de los afectos profundos, de la ternura, de las confesiones, de la amargura tras las derrotas políticas, de conocer el placer que le proporcionaba el contacto con la naturaleza, de su amor por las incontables mascotas domésticas y su pasión por defender sus convicciones aún a costa del insulto o la crítica ácida.


Aurelia Vélez fue una mujer atípica para su época. Y aunque se la define como "la hija de" Dalmacio Vélez Sársfield o como "la amante de" Sarmiento, no es por falta de méritos propios. Al contrario. Es una de las pocas mujeres de su época que pasó a la historia. Aún una historia escrita y protagonizada por hombres.

Estudió cuando las mujeres no estudiaban, participó en política mientras sus pares hacían bordados, trabajó como secretaria de su padre en la redacción del Código Civil, fue una amante discreta pero no oculta y mucho menos vergonzante, viajó sola varias veces a Europa cuando tal cosa era poco menos que una confesión de libertinaje. Vivió, en fin, rompiendo barreras, empujando límites. Y padeció las consecuencias.


La escritora e investigadora Araceli Bellota lo expresa en el prólogo de su libro Aurelia Vélez, la amante de Sarmiento, al señalar que escribir la vida de Aurelia Vélez "significó luchar con muchos años de tradición historiográfica tendiente a eliminar de la historia argentina la existencia de las mujeres". A lo que se agrega, en este caso, "la pacatería de ocultar a las que se atrevieron a desafiar las 'buenas costumbres' de su época, que como a veces también en la actual, no abarca solamente la moral sexual sino también la osadía femenina de la inteligencia y del pensamiento".

Inteligente y culta, enemiga de la hipocresía tradicional y de las formas afectadas de los "nuevos ricos", Aurelia se pinta a sí misma en las frases de la carta que escribió en París en noviembre de 1900, 12 años después de la muerte de Sarmiento, cuando supo que pensaban erigirle un monumento en el parque de Palermo: "Ese hombre fue mi hombre. Yo lo abracé y lo besé. Apoyé mi cabeza sobre su pecho y él la sostuvo con esas manos enormes y fuertes. Compartí sus incertidumbres y sus angustias. Lo ví dudar y alegrarse. Tuvimos miedo y muchas veces lloramos juntos. Y ahora quedará hecho estatua en medio de esos árboles de los que tantas veces me habló y que yo misma lo vi plantar. No, no quiero verlo convertido en bronce...".

Bellota destacó que, luego de la publicación del libro, ninguna de las biografías de Sarmiento publicadas pudieron obviar la figura de Aurelia. "Se convirtió, no ya en la historia vergonzante que habían vivido otras generaciones, sino que se transformó en una de las grandes historias de amor de la historia argentina", agregó.

Domingo Faustino Sarmiento, a los 77 años, seguía escribiendo cartas a Aurelia, "Venga al Paraguay y juntemos nuestros desencantos para ver sonriendo pasar la vida. Venga pues a la fiesta donde tendremos ríos espléndidos. El Chaco incendiado, música, bullicio y animación. Venga, que no sabe la bella durmiente lo que se pierde de su príncipe encantado."

Urgente, Aurelia parte al Paraguay. En su habitación, Sarmiento hablaba con su nieto: “Por favor, siénteme en la cama para ver mejor el amanecer”.

Domingo esperaba la llegada de Aurelia. En la madrugada del 11 de septiembre de 1888 cerraba sus ojos para siempre. Mientras tanto, Aurelia venía a su encuentro.


Fuentes.-
Foto del Museo Pueyrredón. Flickr



De quelonios rápidos y corazones solitarios


Siempre llegué tarde a muchos inventos como éste.
Pensar que me pasé noches sin dormir estudiando, nerviosa y ansiosa por rendir examen, mientras otros la hacen tan fácil con tan poco, que me deprime. Jennifer y Evan me ganaron. Supieron dónde está el punto crítico de los corazones solitarios de muchas personas (y de sus bolsillos), y convertirlos en gente con alta autoestima para que puedan encontrar a una pareja.
¡Menos mal que vivo en Argentina y esas cosas no suceden!, aunque a alguno acá ya se le ocurrirá algo así (y no seré yo: doblemente quelonio).

En fin, todo sea por encontrar a la media naranja, dinero mediante...




Tras inventar el "coach deportivo" y el "coach" para impulsar la carrera profesional, los estadounidenses han recurrido ahora a un 'entrenador de la vida amorosa', un servicio a medida para ayudar a los torpes, tímidos o estresados a encontrar su pareja ideal o conquistar a su media naranja.

A diferencia de una agencia matrimonial, el coach de vida amorosa no busca dar con la potencial alma gemela sino que se comporta "como un entrenador personal para aquellos que quieren enamorarse", según explica Evan Katz, uno de los pioneros de la profesión.
"Es el cliente el que debe hacer el trabajo, 'levantar el peso', pero yo lo guío para asegurarme que no se lastime", añade Katz, que desde hace cinco años guía a parejas hacia el amor feliz.

Hay 100 millones de solteros en Estados Unidos. Quienes emplean estos servicios a menudo son personas de elevado nivel económico, instruidos y con poco tiempo libre debido a sus quehaceres laborales.


Tarifas elevadas por el entrenamiento.-


Jennifer Viemont, coach de vida amorosa y cuyas tarifas comienzan en 200 dólares por dos llamadas y un mes de apoyo a través del correo electrónico, cuenta entre sus clientes con un médico de Illinois, un empresario de Carolina del Norte y un ingeniero de Ohio.

Para Evan Katz, cuya tarifa es sensiblemente mayor, los estadounidenses se inclinan hacia estos entrenadores en la vida afectiva porque han invertido tanto en ascender en su carrera profesional que han ignorado sus necesidades sentimentales.

"Es un país en el que la gente trabaja al menos 40 horas semanales, más de cinco días a la semana y fácilmente 50 semanas por año. No se hace siesta diaria y no se tiene un mes de vacaciones pagadas", afirma, para explicar que sus clientes apenas tienen tiempo para las citas románticas.


Cuesta trabajo encontrar a la media naranja.-


"Da trabajo encontrar a la persona que te conviene. Es como una búsqueda de empleo, sólo que es más importante", indica un cliente de Katz.
En la primera cita telefónica, el coach de vida sentimental evalúa las necesidades y carencias de su cliente.
"Hago preguntas sobre la manera en la cual se prepara para su cita: ¿tenía la camisa por dentro del pantalón? ¿está vestido correctamente? ¿se lavó el pelo?", indica Jennifer Viemont.

"Esto puede parecer evidente pero muchas personas no piensan en estos detalles...lo que puede explicar que no tengan muchas citas románticas", añadió.


Búsqueda del lugar ideal.-

Luego sugiere lugares apropiados para un tête-à-tête con buena música frente a una copa de vino, o en un salón de baile.
Evan Katz es un adepto a Internet para ayudar a sus clientes a romper el hielo: "es la manera más rápida de construir una vida social a partir de nada", asegura.
"Los guío de manera muy preparada. Les enseño a enviar fotos, a usar un nombre divertido y a escribir un ensayo de presentación de sí mismos muy positivo", indicó.
Pero Jennifer Viemont detesta la Red: "lo único que uno tiene en común cuando se conoce a alguien por Internet es que los dos son solteros... ¡En el mejor de los casos!".






Corazones (parte I)


Muchas parejas concretan su deseo de ser padres recurriendo a la adopción ante la imposibilidad de serlo biológicamente, y soy de las que piensan que hacen absolutamente lo correcto, y será porque hace años tuve que pasar por este proceso, si bien no llegó a concretarse.


Quiero hacer una reflexión acerca de lo que he vivido y conocido en este mundo, y de lo complicado que muchas veces se presenta en un país, donde la burocracia es emblema nacional, llegando a dilatar tanto los tiempos que hace que muchos futuros padres se vean frustrados y desilusionados.


Los tiempos de espera se transforman en interminables, donde la ansiedad va creciendo a medida que pasan los días, meses, años…es lógico entonces, que cada sonar del teléfono llegue a paralizar los corazones esperando el llamado clave, que dirá que alguien estará esperando del otro lado para ir en su búsqueda.
Futuros padres que, ante la sorpresa, no cuentan con lo indispensable por no saber qué rostro, edad y sexo, tiene la personita que asomará en sus vidas de ahora en más.


Ese niño tan esperado y deseado necesita un hogar, una familia, un abrazo.
Necesitará una voz cálida, de una sonrisa, que sea abrazado, contenido, acariciado, besado, educado, amado.


Pero lamentablemente, están quienes juegan con las expectativas de las personas haciendo ese camino tortuoso y generando un mercado negro de niños.
Negro, porque la palabra negociación y dinero están presentes en gente inescrupulosa que impide que otros, que están en lista de espera hace años, se vean desilusionados por el paso del tiempo en una adopción real, legal y concreta, encuadrada en un marco adecuado de legislación vigente según cada país. No recomiendo bajo ningún concepto prestarse a este tipo de prácticas comerciales. Conocí el caso de una mujer que, habiendo pasado ya el tiempo, vinieron a “quitarle” a su hijo por no estar amparada y resguardada por la ley. Sufrió muchísimo cayendo en una profunda depresión.


Negro también, porque aún haciendo los trámites convencionales, transita la oscuridad por la propia burocracia que contiene mecanismos del mismo tenor que el caso anterior, siendo el resultado negativo.
En Argentina lamentablemente existe, y es una poderosa red perversa. Nada mejor que recurrir entonces a organismos y centros adecuados para inscribirse y proceder a una adopción legítima y con respaldo para las parejas, aún con tiempos de espera largos (suelen ser de 1 a 3 años).


También hay personas quienes no aceptan una adopción bajo ningún punto de vista y que hacen que su pareja se vea sometida a contínuos tratamientos médicos para lograr un embarazo, llevando a esa persona a un desgaste psicológico-emocional importantísimo y hasta con consecuencias físicas indeseables. No digo que estén mal llevarlos a cabo, sino que por experiencias conocidas muy cercanas, puedo transmitirles el peligro que a veces representan.
Recordemos que los verdaderos padres son los que demuestran su verdadero afecto y entregan su corazón, y no el hecho de ser biológico.


A veces pienso que la infertilidad no se encuentra solamente en el cuerpo. También existe en el corazón, porque sí existen corazones infértiles. Esos que no pueden dejar de lado el egoísmo para dejar paso a otras alternativas tan válidas y extremadamente felices como una adopción.
Tiempo al tiempo. No toma nueve meses sino bastante más. Paciencia y serenidad, serán las palabras que se deberán implementar mientras dure esta dulce espera.


¿Tendrá los mismos rasgos que uno, el hijo esperado?. Tal vez sí, tal vez no. ¿importa acaso? Esas dudas y temores quedarán despejados cuando lo conozcas, cuando lo cobijes, cuando lo abraces…y que internamente por primera vez, palpes la palabra mamá.



En una próxima entrada contaré una anécdota muy linda y real, y que cada vez que viene a mi mente no puedo dejar de conmoverme.



Considera a la adopción en tu vida para formar un hogar, ése que tal vez, vienes soñando desde hace tiempo y que hasta ahora no pudiste concretar.





Ley argentina de adopción en:
Planeta mamá
Otro enlace útil: Fundación Adoptar
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