En diferentes etapas por las que puede pasar una mujer, su sexualidad es uno de los temas principales; es por eso que en una entrevista con la Lic. Celia Laniado, conocida especialista en sexología, surgieron algunas respuestas muy interesantes a preguntas en relación a esas etapas.
En parejas casadas o en convivencia desde hace muchos años.-
¿Qué se pierde y qué se gana?
En mi opinión, para evaluar qué se gana y qué se pierde, hay que tener en cuenta la edad de la pareja, su antigüedad, su posición económica, si trabajan ambos o uno solo, si tienen hijos o no, si son adolescentes o menores. En las de mucha data, se gana en experiencia, comprensión, confianza, más tolerancia. Cuando tienen hijos adolescentes tienen más tiempo para ellos y pueden disfrutar más de una sexualidad plena; ya no hay niños que se despierten de noche o que requieran más atención (ayuda en los deberes, la ropa del colegio, despertarlos temprano para llevarlos a la escuela, etc.). En el caso de la mujer post-menopáusica y ya desaparecido el fantasma de un posible embarazo, la sexualidad es más relajada, pues hay más tiempo para la pareja. En cuanto a lo que se pierde, podemos nombrar: la novedad, la pasión, y en la mujer puede haber una pérdida paulatina del deseo. El sexo se vuelve rutinario, y si no lo recrean, las consecuencias pueden ser nefastas. El secreto está en innovar dentro de la pareja.
¿Existen procesos para enriquecer la relación cuando hay desgaste?
Sí, existen procesos relacionados con técnicas de enriquecimiento sexual. Lo primero que hay que hacer a modo de prevención, es evitar el desgaste sexual pues es un tema de prevención que cuando está instalado, es difícil revertirlo (aunque no imposible). El desgaste contribuye a la destrucción de la pareja y se va instalando de a poco casi sin darnos cuenta, razón por la cual es importante evitarlo. Hay que estar alerta, anticiparse, e identificar si hay alguna señal para parar el proceso y así cortar el efecto ¨bola de nieve¨. Alguno de los dos tiene que dar el primer paso: no se puede esperar a que el otro haga algo. Hay que tomar acciones congruentes con el tema, y repensar que lugar ocupa el sexo en nuestra pareja. Qué actitud tenemos frente a lo sexual: ¿estamos abiertos a la creatividad?, ¿qué cosas diferentes podemos hacer?
¿Qué fantasías proyectan quienes están “presos” en una relación de este tipo y no se animan a cortar el vínculo?
Muchos hombres y mujeres están presos en una relación de este tipo y no se dan cuenta de ello; no tienen conciencia de lo que sucede, y si en algún momento concientizan, no se animan a cortar por dependencia económica y/o emocional. Hay algunas que fantasean que con el tiempo todo se va a arreglar. Aquí lo importante, no es animarse a cortar el vinculo, sino a repensarlo y ver las posibilidades de rearmar la pareja con ayuda profesional.
Respecto a las personas recién separadas y que desean encontrar pareja.-
¿Existe un desafío sexual de jugarse con mayor desenfado en la nueva relación?
No todas las mujeres son iguales. Un gran porcentaje se siente más liberada y empieza a disfrutar del sexo más intensamente después de un tiempo de la separación: se siente más libre y puede entregarse más. Además ahora tiene que gustar y se produce o arregla mucho más. Quiere encontrar una nueva pareja, por lo cual pone toda su energía para que la nueva sexualidad sea muy buena.
¿Puede el juego intelectual reemplazar la actividad sexual en una pareja de este tipo?
No, la actividad intelectual se puede complementar, pero de ningún modo reemplazar.
¿Cuáles serían los miedos que a su criterio, tienen las mujeres al tratar de recomenzar con su vida?
¿Y por qué han de tener miedos? Al contrario, el miedo es a quedarse solas, y se sienten contentas si pueden recomenzar. Le ponen todas las garras (salvo las que están muy frustradas y no hayan podido superar la separación).
Acerca de las mujeres.-
Sabemos que la mujer hoy, es una mujer independiente y con una personalidad definida. Una mujer que encontró su lugar en ámbitos donde el hombre era el principal protagonista. Es más comunicativa, se conoce mucho más y se permite sentir. Dice directamente lo que le gusta y lo que no, y si lo llevamos al ámbito sexual, la mujer de 40 y pico o más, en general, ¿se muestra más liberada o es un mito?.
Hoy, el rol de la mujer ha cambiado. Antes, el hombre era el proveedor, el que tomaba la iniciativa y dirigía los instrumentos de la orquesta sexual. Era el responsable del goce de ambos. Ahora es diferente: la mujer se convirtió en la nueva luchadora y abandonó el papel de antigua sometida. Esto provocó una nueva mirada sexual: la liberación femenina trajo aparejados cambios que descolocaron al hombre sumergiéndolo en la deriva -sin encontrar todavía- el carril de una sexualidad equilibrada.
El mundo actual requiere de nuevos aprendizajes. El ser humano debe prepararse para vivir una sexualidad plena y afectiva en un mundo cambiante.
En consecuencia:
- Es imperioso tener una vida basada en la integridad y aprender a vivir una sexualidad sana con reglas coherentes.
- Es necesario atreverse a pedir ayuda profesional y reflexionar desde un lugar diferente en el andar sexual.
Es frecuente encontrar mujeres maduras que todavía no han experimentado un orgasmo, ¿a qué se puede deber esto?
Sí, es frecuente. Recuerdo una mujer de 67 años que vino a mi consultorio y refirió: "no me quiero morir sin haber experimentado un orgasmo".
Las causas de la falta de orgasmo pueden ser orgánicas o psicológicas.
Las orgánicas, son un mínimo porcentaje (5%-6%) y pueden ser por traumas o deficiencias vasculares, neurológicas u hormonales, o por consumo de ciertos medicamentos y otros.
Las psicológicas, alrededor de un 94%, pueden ser por una educación muy restrictiva, tabú, falta de información, estimulación deficiente, incompatibilidad con la pareja, temores, miedo al abandono, sentimientos de culpa o que no se permiten experiencias de placer. En general en la anorgasmia interactúan varios factores.
¿Cuáles son los principales motivos de consulta en sexología, en mujeres y hombres pasados los 40 años?
En las mujeres, la pérdida del deseo o falta de apetito sexual, luego anorgasmia. Y en los hombres, la disfunción eréctil situacional y problemas eyaculatorios, miedo al fracaso y evitación sexual.
Para finalizar, ¿desea agregar algún comentario adicional?
El sexo es bueno cuando en la pareja gozan los dos y tiene muchas bondades: oxigena la piel, mejora el sueño, rejuvenece, embellece, trae bienestar, mejora la circulación sanguínea, etc.
Pero cuando es de la pareja, no cuando el placer pertenece a uno solo. Muchas mujeres fingen el orgasmo sin darse cuenta que esto deteriora la relación, y especialmente a quien lo finge. Mi sugerencia es que si hay dificultades en las relaciones sexuales, es importante pedir ayuda profesional.
Agradezco desde ya a la Lic. Celia Laniado por su colaboración en este post, y los invito a visitar su sitio web: www.sexologacelia.com
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