27/04/2009

El estudio a los 40 años


Muchos son los adultos que deciden, luego de varios años, retomar o iniciar estudios que han sido postergados por alguna razón en sus vidas; y encuentran una nueva posibilidad de capacitación en la edad adulta. ¿Qué es lo que trae aparejada esta decisión tan personal como una elección de carrera a esta edad?.
Si bien el título que se obtiene no significa que abrirá puertas instantáneamente y menos en esta crisis en la que estamos sumergidos todos hoy a nivel global, el hecho de poder seguir estudiando y capacitándose, brinda numerosas satisfacciones a nivel personal y cierta “chapa” ante las empresas que solicitan que sus candidatos sean profesionales y capacitados en un área específica.


Hoy, un candidato para determinado puesto empresarial, requiere mínimamente un título universitario e idiomas.
Estudiar en la edad adulta no es lo mismo que estudiar a los 19 años y obtener un título luego de cinco años (si todo va bien) para poder insertarse en el mercado laboral.
Digo esto, porque a esta edad ya hemos tenido experiencias de vida y lo más probable, es que tengamos familia, hijos, marido y perro. Llevar adelante un hogar como sabemos no es fácil, y encontrar horarios para estudiar, menos.
Pero “menos” no significa imposibilidad de estudio, aunque hay realidades muy concretas que hay que tener en cuenta para poder llevar adelante lo que nos hemos propuesto.
La organización es una de ellas, y el apoyo de la familia es indispensable. Sin una rutina y constancia como para dividirse entre los hijos, el marido y el estudio, sería imposible continuar.
Me dí cuenta que un aspecto importante y que entra en juego inmediatamente, es la mente y su agilidad si por mucho tiempo se ha dejado de estudiar, pero siempre sostengo que “el cerebro si no se usa, se atrofia” (y válido para los demás órganos también). Basta con alimentarlo nuevamente, y se verá que enseguida va ajustándose a los nuevos requerimientos y ritmos.
Como inquieta que soy, hace años decidí estudiar una carrera universitaria haciéndome el firme propósito de no dejarla y continuar adelante para recibirme a los 40 años. Y así fue. Tener el diploma en mis manos, fue el mejor regalo o "auto-regalo" que pude imaginar.

Mis compañeros han sido de mi edad o algunos años menores; toda gente que trabajaba y que decidieron estudiar y terminar con lo pendiente en sus vidas: hasta tuve de compañera a una mujer casi de mi edad embarazada, y que fue mamá en plena época de exámenes terminando perfectamente sus estudios.
Tengo un recuerdo de lo más lindo de mi paso por la “facu” a los 40 años: porque el grupo fue muy sólido desde un principio, de cooperación y apoyo mutuo.
No faltaron las reuniones de estudio (muy recomendables con alguien afín) algunos sábados, ni los nervios lógicos de algunos antes de rendir cada materia.
Hoy, cada uno de ellos está trabajando en reconocidas empresas y se dedican a hacer lo que aprendieron esos cinco años. Nos sirvió y mucho.

Para ir concluyendo este post, quiero decir que nunca es tarde para estudiar y emprender una carrera o estudio, y que los 40 años o más no es impedimento de nada si se tienen ganas y perseverancia. Existen varias carreras incluso cortas, muy interesantes para poder realizar y concluir tal vez, con esa meta que estaba en el tintero hace tiempo y que traerá el sabor único de sentirse satisfecho.

Ojalá mi testimonio sirva e impulse a alguna persona que quiera emprender un nuevo comienzo y tener desafíos en su vida.


16 Personas opinan:

Claudia dijo...

Marcela,
Lo que dices es absolutamente cierto, jamás es tarde para retomar los estudios.
Desde joven emprendí una carrera a toda velocidad: licenciatura, posgrados, diplomados, especializaciones, cursos, ufff! Me fascinaron y los disfruté muchísimo. Los últimos 8 años me dediqué a trabajar sin parar y no me di tiempo para estudiar nada que no fuesen algunos cursitos cortos (de todo mi interés, pero que no implicaban tiempo del que no disponía por el trabajo y los viajes implícitos en el trabajo).

Pues total, cuando acabé con esta vorágine, justamente a los 41, decidí estudiar algo que toda mi vida había querido y no me había dado el tiempo porque era poco práctico: Filosofía. Me metí a un Diplomado que duró casi un año y al que me dediqué en cuerpo y alma. Mis compañeros, muchos eran más jóvenes, pero otros -para mi sorpresa- de mi edad y mayores.

No sabes como aproveché cada minutos en clase y fuera de ella. Al principio, literalmente, me dolía la cabeza (casí podía escuchar como se iban abriendo camino las dendritas de mis neuronas, lo juro). Me costó trabajo, después de tantos años fuera de las aulas me costaba trabajo estar concentrada... pero al paso de los módulos el proceso fue cada vez más gratificante y sentí como mi capacidad para profundizar en los temas iba aumentando.

No sé si era un tema de edad o de dedicación, pero, me sumo a tu propuesta.... estudiar después de los cuarenta adquiere otra dimensión y el hacerlo forma parte de nuestro camino por esta vida.

Muy buen post.

Un beso grande,

Under dijo...
El autor ha eliminado esta entrada.
Naiba dijo...

Hola Marcela

Efectivamente el Saber no ocupa lugar, pero también es verdad que a los cuarenta no tenemos la misma capacidad de retención que a los 19, pero si queremos hoy en día algo tenemos que estudiar, puesto que el listón cada vez está más alto.

Quiero además compartir contigo el Premio:"ANONIMOS CON EL AUTISMO" que esta en mi blog, que me han entregado.El requisito es crear un vínculo al blog de la persona que te lo concede. Elegir 7 personas merecedoras,cuando tu quieras y comunicárselo.

Un beso amiga.

dondelohabredejado dijo...

Siempre me ha encantado estudiar. Mi última carrera la terminé a los cuarenta, y no descarto la posibilidad de encarar una nueva carrera en el futuro.
Cuando estudiamos en la madurez, todo se disfruta más, porque se valora más la oportunidad y se tiene otra responsabilidad. Y conocer otra gente con los mismos intereces enriquece muchísimo y nos hace sentir jóvenes.
Totalmente de acuerdo: poner el cerebro a funcionar hace que no se atrofie.
Pensándolo bien, creo que me vendría genial comenzar una carrera, porque mi cerebro últimamente anda patinando bastante, je je je
Te felicito, y ojalá este post de fuerzas a otras para decidirse.
Un abracito.

Annick dijo...

Se deberia PODER estudiar a cualquer edad.

Saludos desde Malaga.

Marcela dijo...

Clau,
¡Gracias por contar tu experiencia sumamente enriquecedora! además, volviste a las aulas y si bien costó al principio, como lo que decimos de retomar el ritmo y reactivación neuronal, valió la pena.
Ahora que terminaste Filosofía, ¿con qué te gustaría seguir?.
Beso

Marcela dijo...

Under! ¡Tanto tiempo! un placer leerte nuevamente.
Quizás él ha nacido para eso: para arrancar sonrisas a los niños tras una lágrima pintada de rojo que simula deslizarse en su mejilla izquierda...
Pero él se irá con la satisfacción de haberlos hecho sonreir. Luego, llegará a su casa, se sacará el maquillaje, y borrará para siempre, esa lágrima que pinto aquel día de primavera.

PD.: me pusiste algo poetisa hoy!
Un beso, niño.

Fabiana dijo...

Admiro a la gente adulta que decide estudiar.

Conozco varias personas. Algunas decidieron terminar su secundaria.

Esta suele ser una asignatura pendiente y las mujeres luego de criar a sus hijos deciden retomar.
Otras han ingresado a la facultad con todas las ganas.

Estoy convencida de que cuando esta decisión sale de la madurez, se vive con éxito y resulta exitosa.

Nunca es tarde y menos para estudiar.

Te mando un beso.

toñi dijo...

Nunca es tarde para aprender y es una bendición que quien quiera pueda acceder a estudiar a cualquier edad.

Un beso

Kamra dijo...

Hola guapa siempre es interesante poder estudiar y a cualquier edad, es cierto que cuando tenemos unos años no hay esa prisa por acabar y que disfrutamos mas estudiando.

Un beso

Tienes una cosita en mi blog

LaClau dijo...

Marcela,

Pasé a dejarte un beso y mi agradecimiento por tus palabras y cariño en estos momentos duros en mi país. Todo en la vida puede ser una lección, y espero que esto ayude a México a crecer en lo que necesita. Sería lamentable que al final todo siguiera igual.
¡Gracias!

Respecto a tu pregunta: Lo estoy pensando. Se me antojan algunas cosas que van de la Historia de México a literatura italiana, pasando por el couching. En fin. En lo inmediato no lo sé y estoy concentrada en fortalecer Mujeres Construyendo y en echar a andar un negocio que estoy desarrollando de productos fotográficos. (Quiero que el lado derecho de mi cerebro se convierta en algo financieramente productivo, ¡en esas ando!)

Un beso grandotote desde México,

Marcela dijo...

Naiba,
Gracias! con gusto pasaré.
Totalmente de acuerdo en lo que decís que "el saber no ocupa lugar". hay que llenar las cabecitas (eso digo siempre je). Es bueno tener sueños y llevarlos a la práctica.
Un beso, guapa!

Marina,
Qué bueno lo que contás! a ver qué carrera o curso seguís en breve (si te anotas en algo aunque sea en crochet, te pido que vuelvas a este post y cuentes!).
Un beso y gracias por comentar tu experiencia.

Marcela dijo...

Annick,
Sí! a cualquier edad: no hay que dejar que se nos peguen las neuronas. ;)
Beso

Fabi,
Ya que hablas de las personas que estudian en su madurez y la admiración que sentís, yo también pienso así!
Me encanta ver que señoras grandes y señores, encuentren en cursos y pasatiempos un excelente refugio para seguir en actividad capacitándose. Los admito profundamente. Espero pertenecer a ese grupo con los años.
Nunca pero nunca, es tarde. tal cual lo decís.
Beso

Hola Toñi!
Así es como decís. Hay oportunidades incluso gratuitamente para mantener la mente "despierta" y ágil. ¡Y qué valioso es! Un beso y gracias!

Kamra,
Sí...es que se disfruta mucho más!
Un beso!

Clau,
Sos muy emprendedora! y se nota. Muy inquieta y positiva. Elijas lo que elijas, estoy completamente segura que lo harás con pasión y que te irá exitosamente.
Avanti!

A México tuve la oportunidad de visitarlo dos veces. La primera, con mi familia y de chica. La segunda, en la luna de miel. Recuerdo tu país con muchísimo cariño por su gente, la ciudad, los paisajes, ...todo! espero que todo esto sea un mal trago y no pase de aquí. Desde acá, un abrazo fraterno para vos y tu hermosa tierra.
Beso

Isabel dijo...

Muchas felicidades, Marcela. El espíritu se mantiene joven y en forma si la mente lo está. Yo empecé a estudiar música a los 42, toco el clarinete en un trío de cámara y me siento muy feliz de haber conseguido mi sueño aún a mi edad.
Me alegra sentirte feliz y realizada. Besos.

Marcela dijo...

Isabel!
Qué buena revelación! y esa felicidad que sentís se transmite en tu mensaje. Te felicito!
Un beso grande

Papersome dijo...

Marce, es un privilegio tener las ideas claras y recomenzar a una edad adulta. Los sueños no tienen edad, y nada más admirable que retomar con conciencia y seriedad lo que por muchos motivos no se ha hecho antes.
Un ¡bravo! a todas aquellas que dirigen sus propias vidas!
Y un beso grande para vos
Patricia

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