¿Qué es el "síndrome del nido vacío"? Cuando los hijos despliegan sus alas...


Encontré una nota muy interesante que habla del "síndrome del nido vacío", elaborada por Merlina Meiler que vale la pena leer: para las mujeres que son mamás y que se encuentran un poco tristes porque es la hora de que sus hijos desplieguen sus alas y comiencen caminos propios, lejos del hogar.

El síndrome de nido vacío se produce cuando los hijos se van del hogar. Me parece importante destacar las dos aristas diferentes que presenta esta problemática.
Por un lado, están los padres que se han quedado solos, después de haber dedicado años largos de su vida al bienestar de sus hijos. Por el otro lado, están los hijos que se fueron de la casa de sus padres, ya sea para formar su propia familia como para enfrentar la vida por sus propios medios.
La menor comunicación de los hijos no se trata de falta de amor, sino de que los intereses de los hijos se han diversificado. Los bebés y los niños pequeños centran toda su vida en sus padres, ¡dependen completamente de ellos! Con el correr del tiempo, van apareciendo otros focos de atención. Al irse de su casa, tal vez lejos, se enamoran y tienen pareja e hijos propios, o viven solos, y suelen tener trabajos exigentes. Por el simple hecho de ser adultos, generalmente tienen menos tiempo libre que cuando eran pequeños.

Me parece importante que los padres que se encuentran en esta situación, primeramente acepten que sus niños han crecido. El trato entre adultos puede ser muy gratificante, y lógicamente, será distinto al que tenían con ellos cuando eran pequeños, pero el amor, el cariño y la relación padres-hijos permanecen intactos (con algunas modificaciones lógicas por las distintas edades y realidades). También, este es un buen momento para hacer cosas que quedaron relegadas por décadas de ocuparse primero de los hijos: aprender algo nuevo, dedicarse a un hobby, viajar, lo que cada uno descubra que tiene ganas de hacer y ahora puede darse el gusto, sin culpas.
Hablando de culpas, los hijos que se van suelen cargar con este sentimiento, en especial ante reclamos de sus padres que ellos no entienden o que incluso consideran desmedidos (como por ejemplo, visitas o llamados muy frecuentes). La mejor manera de llegar a acuerdos es hablando, que cada parte exprese lo que necesita y lo que puede dar, y tener siempre en claro, nuevamente, que el amor que durante toda la vida los ha unido sigue y seguirá en pie, para siempre.
A continuación, quiero compartir con ustedes fragmentos de un artículo escrito por Lara Tarker-Pope y publicado en The New York Times, sobre este tema:
...
Desde los años setenta, los expertos en relaciones humanas han popularizado la noción de “síndrome del nido vacío”, un momento de depresión y sentimiento de pérdida que afecta a los padres, especialmente a las madres, cuando sus hijos se van del hogar.
Pero una creciente investigación sugiere que el fenómeno ha sido malinterpretado. Si bien la mayoría de los padres extrañan claramente a los hijos que se han ido a la universidad, a trabajar o se han casado, también disfrutan de una mayor libertad y de una responsabilidad más relajada.
Y a pesar de la preocupación habitual de que las parejas de larga data se encuentren con que no tienen nada en común, la nueva investigación, publicada en noviembre en la revista Psychological Science, muestra que la satisfacción conyugal, en realidad, mejora cuando los hijos, finalmente, deciden irse.
“No es que sus vidas fueran desgraciadas”, afirmó Sara Melissa Gorchoff, especialista en relaciones adultas de la Universidad de California, Estados Unidos. “Los padres eran felices con sus hijos. Es sólo que sus matrimonios mejoraron cuando sus hijos se fueron del hogar.” Si bien eso puede no ser sorprendente para muchos padres, comprender por qué los que se quedan solos tienen mejores relaciones puede ofrecer importantes lecciones sobre la felicidad marital a los padres que aún tienen varios años por delante para tener la casa libre de hijos.

DESCUBRIMIENTO INCÓMODO

Uno de los descubrimientos más incómodos del estudio científico es el efecto negativo que los hijos pueden tener en las relaciones que previamente eran felices. A pesar de la noción popular que los hijos unen a los padres, varios estudios han demostrado que la satisfacción conyugal y la felicidad habitualmente decaen con la llegada del primer bebé.
En junio, la revista The Journal of Advanced Nursing publicó un estudio de la Universidad de Nebraska, que evaluó la felicidad marital en 185 hombres y mujeres. El resultado declinaba al comenzar el embarazo y seguía bajo hasta que los hijos llegaban a los 5-24 meses. Otros estudios muestran que las parejas con dos hijos tienen puntajes más bajos que las que tienen un solo hijo.
Si bien tener un hijo hace felices a los padres, sin lugar a dudas, las limitaciones económicas y de tiempo pueden agregar estrés a la relación. Después del nacimiento de un hijo, las parejas tienen alrededor de un tercio de tiempo menos para estar juntos que el que gozaban cuando no tenían niños, según los investigadores del estado de Ohio.

La llegada de los hijos también representa una carga desproporcionada en las obligaciones de las mujeres, fuente habitual de conflicto marital.
Después de tener hijos, el trabajo de la casa aumenta tres veces más para las mujeres que para los varones, según los estudios del Centro de Población en Igualdad Social y de Género de la Universidad de Maryland. Pero gran parte de la investigación en felicidad marital e hijos se concentra en los primeros años. Para comprender los efectos con el paso del tiempo, los investigadores de Berkeley rastrearon la felicidad marital entre 72 mujeres, en un estudio llamado Mills Longitudinal Study, que siguió a un grupo del alumnado del Mills College durante 50 años.

El estudio es importante porque rastreó la generación de mujeres que cambiaron las tradicionales responsabilidades familiares por trabajos fuera del hogar. Los investigadores compararon la felicidad marital de dichas mujeres cuando tenían 40 años, es decir, cuando muchas aún tenían los hijos en la casa, a principios de sus 50 años, cuando algunas ya tenían hijos mayores que se fueron del hogar y cuando cumplieron 60 años, cuando virtualmente todas tenían el nido vacío.
En todos los rubros, las que no tenían hijos en casa obtuvieron mejor puntaje en felicidad conyugal que las que los tenían. El estudio se asemeja al informe presentado el año pasado en la Asociación Norteamericana de Psicología en el que se rastreó a una docena de padres que habían sido entrevistados cuando los hijos se graduaron en la escuela secundaria, y luego diez años más tarde. Ese pequeño estudio también demostró que la mayoría de los padres obtuvieron mejor puntaje en satisfacción conyugal luego de que los hijos dejaron el hogar.
Si bien los investigadores de Berkeley elaboraron la hipótesis de que la mejoría en la felicidad conyugal provenía de la posibilidad de pasar más tiempo juntos, las mujeres de ese mismo estudio informaron que pasaban la misma cantidad de tiempo con sus parejas ya fuera que sus hijos vivieran en la casa o no. Pero agregaron que la calidad de ese tiempo era mejor.
“Hay menos interrupciones y menos estrés cuando los chicos están fuera de la casa”, aseguró la doctora Gorchoff, de Berkeley. “No era que pasaban más tiempo juntos luego de que los hijos se fueran. Es la calidad del tiempo compartido lo que mejoraba.”
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Otro punto de este mismo tema, es el de la relación de pareja y su intimidad.
Para leer la nota hacer click acá.




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16 comentarios:

  1. Yo no creo que la felicidad conyugal dependa tanto de tener o no tener hijos. Depende de la misma pareja y del tiempo que se quieran dedicar, y del amor que estén dispuestos a darse. Dedidicar un esfuerzo excesivo a los hijos, en detrimiento del matrimonio, acaba muchas veces en fracaso, y más cuando te das cuenta de que los hijos acaban por irse a hacer sus propias falimilas.
    Es importante conservar la chispa y el amor, con todo el esfuerzo que lleva, mientras se crían los hijos porque luego es a tu pareja a la que vas a tener a tu lado. Besos.

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  2. Cuando los hijos se van de casa queda ese amor que tiene la pareja y más tiempo libre para disfrutarlo y demostrarlo mutuamente.
    Yo lo veo en mis padres, ahora hablan y comparten mucho más que cuando éramos pequeñas.

    Un besito preciosa y feliz semana

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  3. MArce, conozco muchas parejas que quedan destruidas en medio de la crianza de sus hijos. como son ellos los que sostienen la pareja, cuando se van se termina...
    Muchos están dentro de mi entorno, por eso me doy cuenta que solo tienen un tema de conversación: los hijos...no existe el tema pareja, no salen solos, no se vinculan amorosamente. Es cierto que muchas son las razones, entre ellas el exceso de trabajo en la casa, que suele ser agotador y no reconocido, cuantos hombres dicen: "Mi mujer tiene la suerte de no trabajar", como si limpiar la casa, administrarla, cuidar chicos, procurar que hagan sus tareas y que tengan una vida social, etc, lo cual implica que tengas que andar de un lado para el otro, y no valen los dolores de cabeza, menstruales, cansancio físico y mental, para que ellos digan que tenemos la suerte de no trabajar! jajaja, me estoy yendo de tema!...volviendo al nido vacío, es fácil entender por que, al menos las mujeres, sienten ese vacio absoluto...
    Excelente tema
    Un abrazo

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  4. En mujeres de mi generacion ( tengo mas de sesenta años ) creo que puede haber ¨crisis ¨de parejas cuando la mujer no ha trabajado fuera del hogar y se jubila el marido . Estan tan acostubradas a estar sola y organizar ¨su casa ¨, que cuando se reencuentra con su pareja mas tiempo , lo asimilan dificilmente,y por lo contrario estan tan habituadas a ser ( algunas ! ) casi esclavas de los hijos , que al faltar en casa , no se hacen ni a la idea.
    Aunque , conozco algunas que estarian encantadas de padecer ese ¨sindrome del nido vacio ¨.

    Abrazos desde Malaga.

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  5. Todo tiene su razon, los hijos se van cuando es su tiempo pero regresaran eventualmente, el nido muchas veces no se queda vacio, se quedan los recuerdos y la alegria que volveran.

    Saludos!

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  6. Marce: me pareció interesantísima la nota.
    Vos sabés lo que mi hijo significa para mí.
    A pesar de que aún falta mucho para que tome "vuelo propio", cada tanto pienso qué será de mi hogar el día que no esté.

    Debe ser muy fuerte encontrarse con el nido vacío. Pero el sindrome se sufre cuando no hay objetivos personales.
    Ese tiempo libre tiene que servir
    para disfrutar con mayor tranquilidad de los gustos postergados.

    En cuanto a la pareja, todo depende de cómo hayan sido los años previos de convivencia. Muchos matrimonios terminan precisamente cuando los hijos se van de su casa porque es en ese momento cuando se dan cuenta de que no tienen nada más para compartir.

    Es importante como adultos ir preparando el camino para que cuando llegue el momento, sirva para disfrutarlo.

    Besitos y feliz semana.

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  7. Hola Marce,
    Placer de volver por acá y ver que cosas tan interesantes.
    Un abrazo fuerte.

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  8. Hola Marce: retomandodespués de varios meses mi paseo por los blogs amigos, me encuentro con este post excelente.
    Con esta historia de que el período de la adolescencia se alargó, cada día se hace más difícil "vaciar el nido".
    Supomgo que los padres que ya han tenido la dicha de ver volar a sus hijos, deben sentirse orgullosos y,más que relajados, satisfechos por haber cumplido con la crianza y educación de su prople, eso si, que no se alegren tanto porque ahora les toca cuidar y criar a los nietos!!!!
    Besos

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  9. Marce, qué oportuno tu artículo...me viene como anillo al dedo!
    Toda etapa de transición supongo que genera conflictos, quizás la idea del nido vacío, asuste más que la realidad de tenerlo.
    En un buen matrimonio, comenzará una nueva etapa, tan rica como cualquier otro ciclo vivido.
    En mi caso, que empiezo a escuchar ruidito de alas batiéndose, me pregunto e independiente a la pareja, satisfacciones personales o laborales, cómo será mi vida sin esa ráfaga cotidiana de frescura, bochinche,desorden,risas ,horarios,caos, besos, problemas a resolver y esa carita tan querida que veo desde que me levanto.
    Abriré un nuevo libro con sus hojas todas en blanco para nuevas historias personales, que ojalá sean tan ricas en vivencias como hasta ahora.
    Suena seductor todo un tiempo extra para dedicarlo a la pareja, a ti misma y tus actividades libre de interrupciones, pero lo cierto es que se termina una de las etapas más lindas y completas, la de madre full-time.
    Tan natural como se vayan, es sentir a priori esta nostalgia.
    Divino artículo.
    Besos y más besos
    Patricia

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  10. Creo que si una mujer ha dedicado su vida única y exclusivamente a la familia (marido e hijos) cuando los hijos se van ella se siente vacía, sin el motor que ha movido y dirigido toda su vida; se siente inútil... Y todo porque se entregó en cuerpo y alma, porque no se dedicó algunos ratitos a ella misma, a sus aficiones, a sus gustos, a darse algún capricho de vez en cuando.

    Hoy en día, cuando es tan difícil que los hijos se vayan de casa pues la vida está muy cara, casi surge el síndrome contrario: el de que quieres que se vayan pero no se van...

    Yo creo que cuando los hijos se independizan es un momento de celebración por dos razones: una, porque todos los esfuerzos que se hicieron por ellos han dado los frutos deseados y hemos "criado" hombres y mujeres independientes y autosuficientes, y dos, es el momento de volver a retomar la vida en pareja o la vida en soledad.

    Buen tema, querida Marcela. Me gustaría pasar más por aquí, pero de momento voy fatal de tiempo, ya falta poco...

    Besos,

    Anabel, la Cuentista

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  11. Cuando yo era joven (más que ahora, quiero decir, ji ji) me fui a estudiar a Buenos Aires (vivía en Bahía Blanca)y justo en la misma época mi hermano se casó. De golpe mi madre se quedó sin su "nena" y su "bebé". Al poco tiempo falleció su perrita y fue un dolor inmenso para todos. Pero para mi madre muchísimo más fuerte, y cayó en una depresión muy profunda, tuvo que hacer una terapia para salir adelante. Yo nunca hablé el tema con ella, pero siempre sentí que en el dolor de la pérdida de su perrita vivió la perdida de sus dos hijos que dejamos en hogar.
    No tengo hijos, pero entiendo que cuando se arma una estructura y esa estructura cambia hay que adaptarse y buscar la plenitud en cosas por una misma. Siempre sentí que mi mamá vivía más para los otros que para ella misma. El momento en que los hijos se van debe ser un buen momento para que las mujeres que no piensan en ellas comiencen a hacerlo. Bueno, siempre es un buen momento para pensar en una misma.
    Un abrazo.

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  12. Anónimo9:59 a. m.

    Gracias por el artículo. Vivo actualmente momentos relacionados con el mismo. Me fui de casa hace poco más de 1 año, mi hermana ya tiene sus planes también para volar fuera de casa... y vamos viendo cómo mi madre no sabe qué hacer, cómo dominar la situación, qué pensar... y la verdad es que me preocupa, pues no quieres verla triste ni un segundo. Al principio pensaba que tenía un problema. Ahora soy consciente de que lo tenemos todos, porque ella se va sintiendo sola (aunque no lo esté ni mucho menos), pero es que los demás que la rodeamos nos sentimos culpables e impotentes por ese sentimiento que va creciendo en ella del "Nido Vacío".

    No sé cómo vamos a irlo afrontando, pero de verdad que estoy muy preocupada...

    No se puede vivir por y para los hijos, como ella lo ha hecho. Su vida ha sido esa. No ha sabido disfrutar ni un minuto si no era con nosotros a su alrededor, a menos de 18 metros de distancia y ahora pasa factura a todos. En especial a ella. Ella no se lo merece, nosotros no podemos a llegar a entenderlo bien...

    Es muy duro!

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  13. Anónimo10:41 a. m.

    Mi nombre es Barbara,el tema me interesa muchisimo, ya que mi mama esta muy deprimida y no se como ayudarla ya nose como hablarle, mi hermano se fue de casa a los 17 años a Canada a visitar a un amigo y no volvio mas, le gusto el pais se quedo un año cumplio los 18, se caso, estuvo 4 años mas y recien ahi pudo salir del pais a esperar la ciudadania aca en Argentina o sea se fue un nene y volvio un hombre casado! yo estoy casada me fui de casa a los 4 años de haberse ido mi hermano, todavia queda en casa mi hermanita de 16 años que es muy revelde. En fin mi hermano no quiere volver ya hace 11 años que vive alla ha venido una vez por año despues de eso 5 años sin vernos y mi mama dice que el no la quiere porque no vuelve, tiene la esperanza que el vuelva al pais, el esmuy feliz alla pero tambien esta preocupado por ella y no sabe que mas decirle para que entienda que es feliz y esta bien alla,yo ya nose como hablarle, toma pastillas para dormir, llora mucho, la verdad estoy desesperada, como yapa estoy embarazada y mi cuñada tambien con un mes menos yo, por lo cual mi mama no viaja porque se quiere quedar conmigo en el parto.
    Complicado el tema....

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  14. Anónimo1:10 p. m.

    sni snif snif ,la verdad estoy muy triste ya que la ultima de mis hijas abandono el nido, tengo tres hijos maravillosos,creo que son nuestra riqueza ,siempre los criee muy de nosotros con mi esposo los adoramos hasta ahora que son adultos y casados, los dos tenemos muy buena llegada con las pareja de los tres y ellos se han acostumbrado a nuestros cariños somos muy aclanados pero aveces nos preguntamos si estaremos mal de la forma en que nos queremos,donde va uno parten todos los demas siempre estamos juntos tenemos tres nietos maravillosos,pero sentimos una pena tremenda en este momento se que muchos las han pasado ojala nos pase lo mismo,lo que mas me llamo la atecion de mi hija eldia que se fue ,me dijo no lloren por mi porque no estoy muerta y lo segundo piensa que tu algun dia partiras de este mundo y yo me quedaria sola eso me ha hecho recapacitar y pensar mucho y lo dejo para las demas.......

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  15. Anónimo11:10 a. m.

    que hacen los animales?hago referencia a la madre respecto de su cria.ellas los crian y les enseñan como cazar,etc,etc.pero cuando estas crias llegan a la edad de volar,se van y listo.es tan simple como eso

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  16. Anónimo6:52 p. m.

    Hola: Llevo años viviendo esta situación , desde que mis hijos partieron a la universidad. Ahora ambos se casan y realmente no se que va a ser de mi vida. Es que me he dado cuenta que en este caminar he dejado de vivir mi vida para vivir la de ellos. Realmente he dejado de ser. Y no se como manejare esta situación cuando ambos partan en definitivo...sin boleto de regreso.

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