
Hay textos que me conmueven mucho y cuanto más los leo, más me identifico. Como éste, el que escribió Isabel en su blog, que me parece bellísimo y muy real.
Como el vino, como fruta
Por Isabel
Mujeres maduras. Las que aprendimos, con el paso del tiempo, a medirlo poco a poco. Las que nos forjamos con dolor y miedo, con inexperiencia y sin manual de instrucciones. Las que parimos y amamantamos, y perdimos hijos y luchamos por los que nos quedaron.
Las que vivieron felices hasta que supieron que no comerían perdices... que la vida no era el cuento de hadas que nos explicó mamá, ni se visualizaba en las letras de las románticas canciones que nuestros artistas nos susurraban al oído a través de los auriculares. Ni el amor se escondía en Cumbres Borrascosas, ni los besos los daba Clark Gable, ni las miradas eran las de Redford en "El hombre que susurraba a los caballos".
Las que vivieron felices hasta que supieron que no comerían perdices... que la vida no era el cuento de hadas que nos explicó mamá, ni se visualizaba en las letras de las románticas canciones que nuestros artistas nos susurraban al oído a través de los auriculares. Ni el amor se escondía en Cumbres Borrascosas, ni los besos los daba Clark Gable, ni las miradas eran las de Redford en "El hombre que susurraba a los caballos".
Mujeres guerreras sin más armas que el tesón y las ganas de salir adelante. Mujeres que con el tiempo nos quedamos solas ante lo desconocido, porque simplemente quisimos cambiar el mundo, nuestro mundo equivocado, desaprendiendo lo que nuestras madres nos enseñaron y que ya no servía en un mundo que gira con vértigo hacia la muerte.
No quisimos aceptar una resignación inútil, no quisimos morir en vida.
No quisimos aceptar una resignación inútil, no quisimos morir en vida.
Quisimos ser protagonistas de una película real donde el final nunca se sabe.
Decidimos caminar por senderos de piedras, por caminos inundados de nuestras propias lágrimas hacia el cielo de la libertad, de un amor diferente, de la cima del monte del saber... saber ser mujer, saber ser persona, saber enfrentar vida y lucha, hijos y hogar, muerte y descubrimiento de la felicidad.
Como el vino, como la fruta, mejorando con los años, adquiriendo sabiduría, despertando día a día con la claridad de quien sabe lo que quiere, de quien no se rinde, de quien sabe tomar decisiones, incluso cuando duele el alma.
Sentimos, vivimos, amamos, no nos vendemos ni nos dejamos, luchamos y a veces vencemos, y cuando perdemos, nos levantamos. Porque la madurez no es el silencio ni el olvido, ni la resignación ni lo conformado... es la mirada limpia, el corazón volando, la palabra que se siente, la valentía en las manos.
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Autora del texto: Isabel
Visítala en su blog Senderos Intrincados
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Hace mucho tiempo que no leia post de Senderos intrincados y me alegro de haberlo hecho de nuevo gracias a ti Marcela.Muy agredecida.
ResponderEliminarSaludos desde Malaga.
Hola Marcela
ResponderEliminarEfecfivamente dicen que el vino entre más años, es mejor, pués así somos nosotras, entre más años, mejor calidad humana que aprendemos a lo largo de la vida.
Precioso post.
Beso.
Ya leí y comenté este estupendo post de Isabel en su blog.
ResponderEliminarHabla de una verdad como un templo, de un hecho. Completamente de acuerdo: no me cambio por una de veinte ni en broma (yo ya valgo por dos, ja, ja, ja).
Isabel, es un gusto leerte en cualqueir sitio, pero en casa de Marcela más.
Besos para las dos,
Anabel, la Cuentista
¡Buen día Marce! ¡Buen día Isabel!
ResponderEliminarQue hermosura de texto...
Ya mismo estoy yendo a su blog a conocer más! Debe tener un mundo muy rico de emociones para escribir como lo hace.
¡Gracias por este precioso post!
Un beso a las dos
Patricia
Hola Marcela, muy buen texto el de Isabel, nos representa a tantas mujeres! Gracias por pegarlo.
ResponderEliminarUn beso
¡Que bello! ¡Que verdadero! Gracias.
ResponderEliminarGuau! Que bueno y que esperanzador!
ResponderEliminarMe alegra saber que cada vez somos más las que nos plantamos y decimos, Sí, tengo mas de cuarenta, y que?
Abrazotes!
Qué maravillosas palabras!!!
ResponderEliminarDe leer este post, me siento tan bien!!
Gracias por compartirlo.
Gracias, Marcela, por hacerme la distinción de poner mi post en tu blog, y gracias a tus lectoras, algunas de las cuales son comunes, por vuestra acogida. Un beso.
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