
Quienes han pasado por separaciones sabrán lo dificultosas que pueden ser, más si involucran a otras personas como son los hijos. Últimamente estoy escuchando de varias; pareciera que está de moda separarse. Pero como mujer que ha pasado por eso hace años, sé perfectamente que ambos salen bastante dolidos después de años de una vida en común, que es un proceso por el que debe pasarse cuando se toma la decisión de decir "basta", dicha por una de las partes o por ambas. Cada experiencia es única y no hay lineamientos específicos, pero sí hay generales que nos ayudan a atravesar el momento para poder continuar. Se dice que el hombre sufre mucho más que la mujer, que es más proclive a la depresión, que la mujer es la que suele tomar esta decisión comunicándosela a su pareja.
El texto debajo es de una nota de En plenitud dirigida a hombres. Pero leyéndola detenidamente, sirve también para la mujer porque en definitiva, pasamos por lo mismo: hay una ruptura de vínculo, aunque el impacto en las personas y en cada situación sea distinto. Tiene unos puntos interesantes para tener en cuenta y que ayudan en el proceso de divorcio y reordenamiento, aunque suenen obvios y básicos.
---"Todos hemos atravesado por estas situaciones. A veces, las separaciones se dan entre personas que, para ser honestos, ya no tienen sentimientos de amor hacia la otra parte.
Hay relaciones que terminan por acuerdo mutuo, y también hay otras que cuando terminan, nos hacen sentir que nuestras vísceras están siendo arrancadas por la garganta.
Esas malditas rupturas que nos hacen llorar hasta la última gota y nos dejan sumidos en la depresión durante meses... ¿Cómo se supone que podemos recuperarnos de una situación así?
A decir verdad, no hay respuesta. Sin embargo, existen algunas maneras de sobrellevar mejor la situación. Antes de empezar, cabe aclarar que llorar no está mal, y menos cuando ocurre algo que nos desgarra el corazón; lo que intentaremos es no quedar paralizados por el dolor.
Hay relaciones que terminan por acuerdo mutuo, y también hay otras que cuando terminan, nos hacen sentir que nuestras vísceras están siendo arrancadas por la garganta.
Esas malditas rupturas que nos hacen llorar hasta la última gota y nos dejan sumidos en la depresión durante meses... ¿Cómo se supone que podemos recuperarnos de una situación así?
A decir verdad, no hay respuesta. Sin embargo, existen algunas maneras de sobrellevar mejor la situación. Antes de empezar, cabe aclarar que llorar no está mal, y menos cuando ocurre algo que nos desgarra el corazón; lo que intentaremos es no quedar paralizados por el dolor.
Enfrentar la separación.-
Algunas personas se empeñan en negar las cosas y entierran sus cabezas en la arena. Eligen emborracharse, echarse en la cama indefinidamente, implementar conductas autodestructivas, etc.
Todos, al enfrentar un rompimiento, reaccionamos de alguna manera. Sin embargo, la cosa es que si no enfrentamos el evento actual, posiblemente volvamos a repetir nuestros errores.
Permítete llorar, revuélcate y aflígete sin remordimientos. Y luego —recién luego—, analiza la causa del rompimiento de modo que puedas aprender y avanzar a partir de allí.
Una vez más: si no tratas con las causas, volverás a cometer esos errores. Llora, analiza, y avanza hacia una vida mejor.
.
Todos, al enfrentar un rompimiento, reaccionamos de alguna manera. Sin embargo, la cosa es que si no enfrentamos el evento actual, posiblemente volvamos a repetir nuestros errores.
Permítete llorar, revuélcate y aflígete sin remordimientos. Y luego —recién luego—, analiza la causa del rompimiento de modo que puedas aprender y avanzar a partir de allí.
Una vez más: si no tratas con las causas, volverás a cometer esos errores. Llora, analiza, y avanza hacia una vida mejor.
.
Establecer rutinas.-
Esto es algo que sirve a muchos individuos que atraviesan penurias a causa de separaciones dolorosas. Establece rutinas para darle a tu vida una estructura y una dirección.
Puede sonar demasiado simplista, pero saber que tienes que mirar un programa de TV cada miércoles por la noche o hablar con un amigo a las 6:00, te ayudará a pasar el día.
Las rutinas serán vitales para soportar las primeras semanas agónicas que siguen a un rompimiento.
Puede sonar demasiado simplista, pero saber que tienes que mirar un programa de TV cada miércoles por la noche o hablar con un amigo a las 6:00, te ayudará a pasar el día.
Las rutinas serán vitales para soportar las primeras semanas agónicas que siguen a un rompimiento.
Ejercitarse.-
Incluso cuando no tengas que perder peso, ejercita para tu salud mental. Toma clases de yoga o pilates, intenta algo que siempre hayas querido practicar como una clase de salsa, o simplemente súbete a una bicicleta estática, un escalador, o una cinta para correr.
El oxígeno aclarará tu mente y acelerará las revoluciones de tu motor, permitiéndote encarar otro día de la mejor manera. Ejercita incluso cuando no sientas la mejor predisposición para hacerlo.
Aquí te va un tip para envalentonarte cuando no tengas ganas de ejercitar: ponte tus ropas deportivas y procura realizar actividad física durante cinco minutos. Si aún sientes desgano, entonces detente por ese día.
No obstante, lo más probable será que gradualmente vayas entrando en el clima del ejercicio —algo parecido a lo que ocurre con el sexo—.
El ejercicio puede ayudarte en gran forma a elevar tu autoestima y, en consecuencia, muchos otros aspectos de tu vida. Sólo hazlo.
El oxígeno aclarará tu mente y acelerará las revoluciones de tu motor, permitiéndote encarar otro día de la mejor manera. Ejercita incluso cuando no sientas la mejor predisposición para hacerlo.
Aquí te va un tip para envalentonarte cuando no tengas ganas de ejercitar: ponte tus ropas deportivas y procura realizar actividad física durante cinco minutos. Si aún sientes desgano, entonces detente por ese día.
No obstante, lo más probable será que gradualmente vayas entrando en el clima del ejercicio —algo parecido a lo que ocurre con el sexo—.
El ejercicio puede ayudarte en gran forma a elevar tu autoestima y, en consecuencia, muchos otros aspectos de tu vida. Sólo hazlo.
Amistades.-
A menudo, ponemos a nuestros amigos en una especie de freezer cuando comenzamos a salir con alguien. Bien o mal, ocurre con frecuencia.
Usa este tiempo para reconectarte con tus amigos y vuelve a construir ese sistema de apoyo. Destina un espacio semanal para estar con ellos y asegúrate de continuar con esta rutina incluso cuando hayas conocido a una nueva persona.
Aquí va un ejemplo de cómo debes sustentarte en tus amigos: reúnete cada jueves a comer en la casa de alguno y luego vean una película en DVD.
Es algo muy sencillo, pero que sirve para tener algo que hacer en la semana —algo como un programa o ritual—.
Usa este tiempo para reconectarte con tus amigos y vuelve a construir ese sistema de apoyo. Destina un espacio semanal para estar con ellos y asegúrate de continuar con esta rutina incluso cuando hayas conocido a una nueva persona.
Aquí va un ejemplo de cómo debes sustentarte en tus amigos: reúnete cada jueves a comer en la casa de alguno y luego vean una película en DVD.
Es algo muy sencillo, pero que sirve para tener algo que hacer en la semana —algo como un programa o ritual—.
Los proyectos y hobbies.-
Posiblemente oigas esto todo el tiempo, pero éste es el momento adecuado para ponerlo en práctica: busca un hobby.
Escribe una lista con todos los libros que deseas leer y dirígete a la biblioteca. Únete al club del libro o, si te gusta escribir, a un taller literario.
Busca las actividades que puedes realizar dentro del vecindario —yoga, Pilates, etcétera—, o procura hacer un trabajo voluntario dentro del refugio para personas sin techo —aquí, de seguro, habrá cientos de cosas por hacer—.
Se trata de darle una mano a tu espíritu. Haz algo de lo que te sientas orgulloso y que tenga poco que ver con tus actividades habituales.
Desde luego, hay cientos de formas de sobrellevar la situación. Tal vez, tú conozcas algunas mejores".
Escribe una lista con todos los libros que deseas leer y dirígete a la biblioteca. Únete al club del libro o, si te gusta escribir, a un taller literario.
Busca las actividades que puedes realizar dentro del vecindario —yoga, Pilates, etcétera—, o procura hacer un trabajo voluntario dentro del refugio para personas sin techo —aquí, de seguro, habrá cientos de cosas por hacer—.
Se trata de darle una mano a tu espíritu. Haz algo de lo que te sientas orgulloso y que tenga poco que ver con tus actividades habituales.
Desde luego, hay cientos de formas de sobrellevar la situación. Tal vez, tú conozcas algunas mejores".