Extracto del artículo del Dr. Horacio Krell sobre "La sana envidia" en Emprendedores News.
"La sana envidia es el combustible del progreso, la mala envidia es un pecado capital.
Destructora, inútil, dolorosa, se oculta en las críticas, injurias o calumnias, en el doble discurso, en la compasión cínica y en la adulación fingida.
La mala envidia no se refiere a una diferencia real sino a una percepción subjetiva. Es una emoción solitaria y escondida que no se admite ante los demás ni ante uno mismo. La sana envidia es explícita, refleja buenas relaciones, como al decir envidio tu trabajo.
Sólo se envidia a alguien con el que se puede competir, resaltando sus defectos o silenciando sus virtudes. Unamuno dijo: "la envidia es mil veces más fuerte que el hambre, porque es hambre espiritual". Subyace en ella un sentimiento de inferioridad difícil de superar. La mala envidia desea algo que ve imposible y se dice: podría haber sido mío. La sana envidia es positiva y afirma: será mío".
* * *
Describir la sana envidia no es fácil, pero el autor lo ha expresado perfectamente. Uno dice "¡te envidio!", seguido de un "sanamente, claro" dejándolo claramente expresado para que no lleve a malas interpretaciones.
Queremos lo del otro. Lo deseamos, pero estamos felices de saber que la persona lo puede disfrutar si tenemos las emociones equilibradas porque nos sentimos contentos de las metas ajenas.
Existe mucha gente que envidia sanamente, pero también existe la contraparte: personas destructoras de los logros de los demás, y que esconden dentro de sí, un revoltijo nauseoso de malos pensamientos que obviamente no dirán pero que sí piensan, escudándose detrás sonrisas falsas tal cual se menciona más arriba.
¡Qué asombroso el hombre y sus emociones! Es tan complejo que hasta puede hacer que una palabra asociada al negativismo y destrucción, tenga otra connotación con el agregado de cuatro letras, que lógicamente, es mucho más saludable y positiva.
Hasta pronto,
Marcela
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Yo sí que creo en la "envidia sana"...la otra lo mejor es tenerla bien lejos....Besos
ResponderEliminarSinceramente, yo no creo que exista envidia sana.
ResponderEliminarLa envidia es envidia siempre, y habla de alguien que quisiera tener lo que el otro tiene o lograr lo que el otro logró.
Yo creo que si nos alegramos realmente por lo que el otro ha conseguido, comprado, logrado... nos alegramos sin envidiar de ningún modo.
Es mi modo de ver, claro.
Un abrazote.
Mi opinión es que no existe la envidia sana, cuando empleamos esa expresión realmente lo que queremos es resaltar la cualidad o poseer algún bien que otro tiene. Cuando alguien te envidia no desea tu bien. Es dificíl no sentirla, pero hay que aprender a canalizarla, siempre es mejor reconocerla para luchar contra ella, y no maquillarla como "envidia sana".
ResponderEliminarAna Victoria
La envidia es mala por todas partes que la veas...
ResponderEliminarHola Marce: Yo coincido con la mayoría. Para mí tampoco hay envidia sana. La envidia no es buena. Lo otro será admiración.
ResponderEliminarBesitos.
Existe la envidia sana? Ummmm? no creo... (opinión personal por supuesto), es un sentimiento demasiado retorcido como para que sea sano. con perdón del Dr. que escribió la nota.
ResponderEliminarAbrazos.
Me sumo a la opinión de todos. No creo en envidiar "sanamente". La envidia siemmpre delata codicia por algo que los demás tienen y nosotros carecemos.
ResponderEliminarEs un sentimiento que perjudica, principalmente a quien lo siente.
La envidia sana, me parece que no deja de ser un intento de disfrazar algo mezquino de alguien insatisfecho a nivel personal, laboral, familiar o económico.
Besos!
Patricia