Cuando visito localidades nuevas, soy de las típicas turistas que le encantan curiosear para ver qué ofrecen los artesanos lugareños. Uno puede encontrar todo un abanico de lindas cosas a buenos precios, y hacer compras a manera de souvenir para amigos y familiares. En este viaje reciente, pudimos detenernos en el camino en unos puestos que vendían especias y condimentos principalmente, además de miel de caña, dulces artesanales, morteros y alguna que otra cosa para regalo. La foto de abajo es la que le saqué a la gran mesada donde se exhibían los productos.
Compré allí un frasco de zapallos en almíbar, dos mermeladas de cayote con nuez y dos bolsitas con semillas (ver foto de arriba). Una de ellas contiene las semillas de Chía, unas semillitas muy saludables porque tienen propiedades: antioxidantes, antiagregante plaquetario, antiinflamatorio, antimutagénico, anticarcinogénetico, antivirales, laxantes, hipotensor, hipocolesterolemiante, hipoglucemiante, inmunoestimulante, tónico cardíaco y nervioso, y alimento mineralizante, vitamínico y proteico.
El consumo de Chía resulta útil en casos de celiaquía, diabetes, obesidad, problemas gastrointestinales, tumores, artritis, asma, afecciones cardiovasculares y pulmonares, estrés, soriasis, arteriosclerosis, depresión, anemias, embarazo, lactancia, crecimiento, convalecencias y debilidad inmunológica.
Muy conocidas en especial, para combatir el tan temido colesterol malo.
Me dijeron que las tengo que consumir (1 cucharadita) en el yogur o en alguna otra preparación como ensaladas, leche con cereales, etc.
La otra bolsita contiene Quinoa, otro alimento rico en proteínas, minerales esenciales, hidratos de carbono y vitaminas: todo un conjunto de bondades encerrados en estos pequeños granos. En este caso, me indicaron cocinarlo previamente tal como se cuece el arroz. Una vez cocido, sí se puede utilizar en las preparaciones. Pude probarlas en unas pechuguitas rebozadas que tenían estos crujientes granos. ¡Una verdadera delicia!
Se pueden conseguir en comercios de productos naturales, dietéticas, herboristerías.
La Pachamama nos sigue nutriendo así como lo ha hecho con las grandes civilizaciones incas, mayas y aztecas, quienes aún, no paran de alabarla y agradecerle todos sus frutos. Tierra noble, generosa. Así es América.
Ref.: Prama


Yo antes no era nada de especias en la comida y ahora cada vez les encuentro más el gusto y el encanto. un beso Marcela
ResponderEliminarMe encanta estos mercadillos coloridos , donde encuentras de todo .
ResponderEliminarLo que dudo es encontrar estas semillas milagrosas aqui en España.
Besos desde Málaga.
Hola Winnie,
ResponderEliminarTotalmente! las especias le aportan a las comidas, un sabor especial. Siempre por supuesto, en las dosis justas y equilibradas para no tapar el sabor de los demás ingredientes.
En el caso de que una persona tenga restringido el consumo de sal, las especias y condimentos "ayudan" a darle el toque justo a las comidas.
Beso, niña
Annick hola
Tengo entendido que si se encuentran a la venta en España, pero creo que los precios no son los mismos por razones obvias (se importan desde esta región y de latinoamérica).
Los mercaditos son únicos! tanto en las ciudades como en estas regiones más despobladas, ofrecen verdaderas delicias y productos típicos para el placer del turista.
Vivan los mercadillos!
Besoo
Yo también soy re curiosa. Voy a averiguar si se consiguen en las dietéticas de aquí, quiero probarlas ya!!
ResponderEliminarUn abrazote grandote.
No sabia que existía esas semillas, que interesante habrá qué probarlas.
ResponderEliminarBesos, hasta pronto.
Me fijaré en las tiendas en mi viaje a Bolivia. Seguro que traigo cosas especiales. Besos.
ResponderEliminarYo conozco muy poco la Argentina, pero me encanta visitar los negocios de productos autóctonos y artesanales. Y si son de comestibles...mucho más todavía. Jajjaa.
ResponderEliminarBesos.