- Concéntrese en sus fortalezas y no en sus debilidades.
- Simplifíquese la vida.
- Haga más de las cosas que le gustan y menos de las que lo aburren.
- Ahorre energía para dársela las personas y las actividades que ama.
- Frente a un obstáculo, asuma el control para superarlo.
- Recuerde cuáles son sus sueños y las razones para hacer lo que hace.
- Equilibre la carga para sentirse más capaz de trabajar en lo que le gusta y dedicarse a las personas que ama.
- Busque momentos mágicos en lo que haga.
- Abra los ojos y el corazón.
- Crezca con cada experiencia, aprenda de ella.
- Persista en alcanzar sus metas.
- Tome la firme decisión de sostener las acciones que lo acerquen a su bienestar.
- Deje de hablar de lo que quiere hacer y empiece a hacerlo.
No es cuestión de plantearse o replantearse grandes cambios con tiempo indefinido; lo que resulta más fácil de emprender, son aquellas metas y objetivos pequeños que nos proponemos para alcanzarlos a diario; es decir, construirlos por día. Hoy. No mañana ni pasado. Ahora. El mañana vendrá solo y allí antepondremos nuevamente el objetivo al levantarnos. De esa manera sí que los grandes cambios esperados se verán en el tiempo. Es sensato y coherente de a poco. Como un bebé que empieza a dar sus primeros pasos algo tambaleantes e inseguros, sin pretender que corra como esperamos, pero sabiendo que lo llevará a hacerlo algún día.
Los puntos arriba mencionados los encontré en internet y me gustaron. ¿Conclusión? La acción y la actitud. ¿Qué más?
Ref. http://www.drcormillot.com/






